MARÍA DE LA COLINA

MARÍA DOMÍNGUEZ MARTÍNEZ, cantaora de sevillanas y coplas, más conocida en la historia del arte de la buena música con el nombre artístico de MARÍA DE LA COLINA, nació el día 14 de Noviembre del año de 1956, en la localidad Sevillana de Villamanrique de la Condesa, trasladándose muy pequeñita a la también Sevillana, La Puebla del Río. Concretamente a una pedanía situada a unos 12 Km. de la localidad cigarrera llamada Poblado de Colinas. He de ahí de donde adquiere su apellido artístico.


Ermita de San Sebastián (La Puebla del Río, Sevilla)


Pantalán de atraque, La Puebla del Río (Sevilla)


Es la menor de cuatro hermanos y su pasión por la música le viene desde pequeña, siendo su padre un gran aficionado al cante flamenco, además de rociero. En La Puebla del Río, saborea la cuna de importantes artistas y grupos como Antoñita Moreno, Macarena del Río, Rocieros de La Puebla, Los Romeros de la Puebla o Ecos de Las Marismas.

Entre sus ídolos se encuentran Fernanda y Bernarda de Utrera y Paco Toronjo. Una de las cosas más importantes en la vida de María es su pasión por el Rocío. A principios de los ochenta, decide poner el punto de partida a su carrera profesional.


Siendo muy joven, a principio de los ochenta, decide emprender su carrera profesional por el género de las Sevillanas, gracias al alcalde de la Puebla del Río Julio Álvarez Japón, que la comprometió para que cantara en las Fiestas del Corpus del pueblo cuando María contaba con tan solo 22 años de edad, pues al terminar la actuación el músico y productor José Manuel Moya que se encontraba allí le comentó - ¿tú quieres grabar un disco? - María no lo dudó y en la primavera de 1983 en la compañía discográfica “Surcosur” bajo el título “Por las arenas” y con arreglos de Antonio Alegre y la guitarra de Manolo Franco, se grabó en el Cortijo de Pino Montano el primero de muchos y exitosos discos que esta gran artista nos ha dejado.

 A partir de ese primer disco María de la Colina supo rodearse de los mejores autores y arreglistas, desde Paulino González o Paco Coria, hasta Onofre López o Paco Alba, pasando por Francisco de Juan, Padre Quevedo o el mismísimo Aurelio Verde entre otros, estos autores descubren en ella unos registros y un dominio en esa voz rajada, que hasta la fecha no se conocía en el mercado discográfico de las Sevillanas.

 Su repertorio es amplio, ya que además de sevillanas, canta rumbas, fandangos o tangos. Con una dilatada carrera profesional, destaca su interpretación y su voz desgarrada. Pocos son los elegidos que podrían cantar con este giro tan flamenco, su voz quebrada y sus quejíos la hacen única, y sobre todo destaca su porte y fuerza en el escenario, ganándose el sobrenombre  de "La voz flamenca de las sevillanas".

Reconocida por los aficionados y también por sus propios compañeros del género de las sevillanas. El 7 de Febrero de 2015 le otorgaron el galardón en el "III Encuentro de la Gente de las Sevillanas" en reconocimiento por su trayectoria artística. Desde 1983 que editara "Por las arenas", le siguieron: "Cruz de Mayo" de 1984, "Por tierra de mi Aljarafe" de 1985, en 1986 "Mi enrama", "Un Rocío de verdad" en 1987,.. Y así hasta más de una trentena de obras.

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 Recopilación  de José Maria Ruiz Fuentes,

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