PITINGO

 

ENTREVISTA A PITINGO

 

“Hay muchos puristas que no quieren que el flamenco avance"

 

El artista onubense estrena hoy en Barcelona su espectáculo 'Soulería' que ya ha alcanzado el doble disco de platino en su formato físico y digital

De pequeño tuvo un presentimiento musical, aunque decidió no compartirlo con nadie. O con casi nadie. Antonio Manuel Álvarez, conocido artísticamente como Pitingo, lleva la fusión en la sangre y eso fue lo que, tras enamorarse de la música negra, le llevó a combinar dos estilos "de raíz, de sentimiento" como son el flamenco y el soul. Tuvo el visto bueno de los que le querían, como la familia Habichuela que siempre ha estado a su lado en los momentos más difíciles.

En Madrid, y de la mano de Juan Verdú, conoció a los grandes nombres del flamenco y ahí aprendió todo lo que sabe, quizá más. Su idea infantil, maduró, y cobró forma artística bajo el nombre de Soulería, lo que le permitió editar dos discos con el mestizaje como base musical. Tras dos discos de platino por su último trabajo, Soulería, su proyecto ha pasado a convertirse en un espectáculo musical que ahora presenta por toda España. Esta noche llega a Barcelona, concretamente al Teatro Coliseum donde estará hasta el próximo 1 de marzo. Acercando el flamenco a la gente joven y demostrando que, todo lo tímido que parece ser durante esta entrevista, es solo una capa de la que se deshace una vez entra en contacto con su verdadero mundo: los escenarios.

No hemos coincidido anteriormente pero, sin conocerle, tengo la impresión clara de que usted es un tipo muy atrevido y que ha llevado la fusión en la sangre toda la vida. ¿Qué tal voy de sensaciones?

Nada mal, las dos cosas son ciertas, muy ciertas. Especialmente lo de la fusión, ten en cuenta que ha vivido conmigo desde siempre porque mi madre es gitana y mi padre es español, y eso se nota (Sonríe).

¿En qué momento descubre usted que una fusión musical que, a priori, puede parecer arriesgada, como es el flamenco y el soul, va a ser el futuro de su carrera artística?

Pues en el momento en que escucho temas de soul, porque flamenco ya había cantado de pequeñito. Fue escuchar a Aretha Franklin y darme cuenta de que eso era realmente lo que quería hacer con el tiempo. Y con el tiempo es lo que estoy haciendo hasta el punto en el que estoy ahora. Pero bueno, esta fusión es una cosa que tenía clara desde los diez años.

¿Se lo comentó a alguien?

No, a nadie (Sonríe).

¿Ni a la familia Habichuela con la que creo que guarda una gran relación?

Bueno, la familia Habichuela sí que lo sabía. Pero te diré algo. Al que más le gustaba era a Juan Habichuela que es el mayor. Él alucina con el espectáculo de gospel que incluyo e incluso se pone a llorar, una pasada (Sonríe).

¿Qué tienen en común el gospel o la música negra en general con el flamenco?

Son dos mundos musicales muy de raíz y son dos músicas que simplemente con las palmas o con la voz ya son ricas, no hacen falta instrumentos. Vaya, que somos dos razas que sentimos mucho lo que cantamos, tanto alegrías como penas.

¿Cree que su forma de entender el flamenco acerca el género a jóvenes generaciones que podrían haber quedado fuera del círculo?

Creo que sí, que de público hay de todas clases, gente que siempre ha estado vinculada al flamenco y gente que no ha escuchado nunca un fandango. Pero no es algo que haga sólo yo, sino gente como Enrique Morente, Camarón o Paco de Lucía también han acercado el flamenco a la gente más joven y es algo que el género necesita. Los cantaores clásicos más conservadores tienen un público bastante mayor, y eso no asegura el futuro.

¿Esos cantaores más clásicos a los que se refiere son los mismos que han criticado su forma de promocionar "su" flamenco?

No me consta, muchos de ellos me han escuchado antes haciendo flamenco clásico y creo que al menos me respetan. Empecé haciendo todos los cantes clásicos, porque era lo que quería hacer en un principio. ¿Qué hay gente que no le gusta lo que hago ahora? A lo mejor es que saben que no pueden hacerlo, y por eso no les gusta (Sonríe).

En que quedamos entonces, ¿ha recibido críticas de sectores más conservadores o no?

Bueno, son gente purista que yo llamo "flamencólicos". Yo soy de los que no le encuentro demasiado significado a la palabra pureza, cuando todo está inventado ya. ¿Qué es puro? Que yo sepa puro, puro, no hay nada, todo se ha creado, todo se ha hecho ya y todo el mundo tenemos mezclas de algo.

¿Y los "flamencólicos" quiénes son?

Son los puristas que no quieren que el flamenco avance, están todo el día llorando o quejándose. Pero bueno, allá ellos (Ríe).

¿A qué edad empezó usted a vincularse con el flamenco?

¡Ni me acuerdo! Sé que era muy pequeño.

¿Antes de ir a Madrid?

Sí, antes seguro, sabía todas las canciones de mi tierra, de Huelva. En Madrid recuerdo que nos reuníamos gente de varios sitios de Andalucía y al final acabé aprendiendo un poco de todo.

Si no me equivoco en Madrid trabajó en el aeropuerto de Barajas cargando maletas. ¿Quién fue su avalador para que finalmente dejara las maletas por el arte?

Juan Verdú fue uno de los que más me ayudó, me llevó a un sitio de Madrid que se llama Los Magos y que es el lugar donde se reunía gente como Enrique Morente, por ejemplo.

¿Cuál era su actitud cuándo se veía rodeado entre los grandes del flamenco?

Callado, muy callado toda la noche. Pero aprendí muchísimas cosas. Recuerdo que llevaba una grabadora y, muchas veces, grababa toda la fiesta, y cuando llegaba la semana siguiente lo cantaba todo, y entonces se sorprendían (Sonríe).

¿Siente que el éxito le ha llegado muy pronto, teniendo en cuenta la carrera tardía de otros compatriotas suyos?

No creo que sea pronto, sinceramente. Si hablamos de la relación con las discográficas, son más de tres años ya. Si hablamos de la relación artística, llevo desde los 13 años haciendo cosas, no creo que sea pronto.

Estamos hablando de un doble disco de platino por Soulería. No sé si cuando lo ideó pensó en algún momento en estas cifras…

No, pensaba que, como mucho, llegaríamos al oro. El disco tiene mucho de flamenco clásico y de cante clásico, nunca pensé que esto podría gustar tanto a la gente joven, sinceramente te lo digo. Supongo que al adornarlo un poco, ha hecho que haya más gente que lo escuche, y eso para mí es un orgullo. Ahora sólo queda seguir trabajando y rebuscar más, para seguir ahí.

Antes le decía que era una persona atrevida. Fusiona usted dos géneros que, en España, no tienen una tradición muy arraigada, especialmente el soul…

Tienes razón, i el flamenco tampoco tiene mucha tradición no creas, el artista que más vende es con 100.00 copias, algo que sólo estuvo en la mano de Camarón y de poca gente más. Y el soul, poco más. Parece ser que son estilos que por separado no entraban muy bien, pero que ahora juntos han llamado la atención, así que no me puedo quejar (Sonríe).

¿El espectáculo que presenta desde hoy en Barcelona añade algún elemento respecto a otras representaciones que ha hecho por el resto de España?

No, son los mismos elementos. Quizá puede cambiar algún tema, porque tenemos un repertorio bastante amplio y ameno, pero por lo otro todo seguirá igual.

Miguel Poveda, Montse Cortés, Mayte Martín…Imagino que Barcelona no es para usted un escenario cualquiera teniendo en cuenta los nombres propios que ha dado la ciudad…

Soy un gran admirador de la escena flamenca catalana y me merece un gran respeto. De los tres nombres que has dicho, solo puedo decir que son tres grandes artistas a los que admiro muchísimo.

¿Estarán con usted en el Coliseum?

Espero que sí…He hablado mucho con Poveda y me consta que le encanta el espectáculo, así que…

Albert Domènech | Barcelona | 18/02/2009

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