PITINGO

 

ENTREVISTA A PITINGO

 

«No se me caen los anillos si tengo que volver a cargar maletas»

«Prefiero ser criticado a pasar inadvertido», afirma el artista,
que mañana lleva su 'Soulería' al Alameda

Antonio Manuel Álvarez Velez, Pitingo (Ayamonte, Huelva, 1981).
Repertorio: Desde el flamenco más clásico hasta versiones de canciones como 'Killing me softly with this song', 'I will survive' o 'Gwendolyne', siempre fusionando el flamenco con la música gospel.

«y bien», apostilla- lo que es el trabajo duro. Antonio Manuel Álvarez pasó de buscarse la vida como cargador de maletas en el aeropuerto de Barajas, a pisar los mejores escenarios españoles como Pitingo. La clave: ofrecer algo nuevo, diferente. Lo consiguió con una particular fusión de flamenco y música negra. O lo que es lo mismo, con su 'soulería'. Algo que a él le resulta de lo más natural. «Yo mismo soy una fusión: mi madre es gitana y mi padre payo». Desde mañana y hasta el próximo domingo, Pitingo convertirá el Alameda en un punto de encuentro de razas y culturas con un espectáculo «donde no existe el color».

El flamenco le viene de familia, es nieto de La Pitinga, ¿pero cómo llega a la música negra?

De niño mi tío me regaló un disco de Aretha Franklin y me quedé impresionado. Luego empecé a escuchar a Louis Armstrong y Steve Wonder, al mismo tiempo que a La Niña de los Peines, Manolo Caracol... Y poquito a poco empecé a fusionar sin darme cuenta.

En su círculo, ¿entendieron ese paso?

Sí. Yo mismo soy una fusión, mi madre es gitana y mi padre es payo.

¿Hay muchos prejuicios en el mundo del flamenco?

Todo el que crea algo diferente es criticado, y eso es bueno. El que no lo es no está dando que hablar. Criticado fue Camarón, Paco de Lucía, Enrique Morente, todos los que han creado algo; y prefiero estar en el grupo de los criticados al de los que pasan más inadvertidos. Es bueno crear polémica.

Siendo gitano, quizá esperaban que fuera más purista...

No porque los gitanos suelen ser personas a las que les gusta mucho fusionar. Y normalmente los que critican son personas que no son ni cantaores ni se dedican al arte. Mezcla de razas

Su espectáculo es una mezcla de razas y culturas: un coro gospel, gitanos, payos...

Porque la música une a las personas. Cuando nos juntamos no existe color, no hay diferencias entre nosotros, porque todos somos personas. Como mestizo que soy, me gusta eso.

¿En su infancia se sintió en algún momento rechazado por ello?

Sí, me he sentido tan rechazado por la parte paya como por la gitana. Para muchos payos soy un gitano puro; y para muchos gitanos soy payo. Pero no hago caso. Me siento como lo que soy: una persona.

¿Todo se puede cantar por bulería?

Sí, sabiendo adaptar el tema, coordinar ritmos y respetando la armonía de la canción.

Porque el flamenco y el soul son lenguajes cercanos...

Sí. Los negros tienen una base rítmica muy grande y esa voz tan característica. Y nosotros los gitanos, como raza, rítmicamente estamos muy bien. Es la misma forma de cantar, lo único que cambian son los melismas -los giros de la voz- y las escalas. Si un negro hubiese crecido escuchando flamenco, lo cantaría perfectamente.

¿Se atreverá con la ópera?

Pues estamos preparando algo de Pavarotti. Yo creo que va a gustar, pero no quiero adelantarlo por si acaso... Será en mi tercer disco: habrá temas de Pavarotti, de mucha otra gente y canciones inéditas.

¿Y cómo suena la ópera con su voz?

Lo haré a mi manera. Lo hemos probado y queda muy bonito con el coro gospel detrás. Es una fusión de ópera, gospel, flamenco...

Trabajó cargando maletas en el aeropuerto de Barajas. Y ahora se las llevan a usted...

Sí, estuve cargando maletas. Pero yo sigo llevando la mía porque sé lo que es cargarla (risas).

Y si fuera necesario, ¿volvería a hacerlo?

Claro, lo que no voy a hacer es morirme de hambre. A mí no se me caen los anillos. Este momento en mi vida es muy bonito, pero también he pasado muy buenos momentos trabajando en otras cosas. El ser conocido tiene sus pros y sus contras. No puedo hacer una vida normal en la calle como antes. pero estoy haciendo lo que me gusta. Si el día de mañana no puedo, pues muy bien, todo tiene un principio y un final.

Tiene una imagen muy moderna y actual, ¿eso le ha acarreado problemas en su entorno?  

No, porque yo creo que los gitanos ahora van muy a la moda. Todo ha cambiado: hay a quien le gusta llevar el pelo largo, otros lo llevan corto y hay muchos que se peinan como yo. Tengo 27 años y no voy a vestir como un viejo. Cuando tenga 60 años, ya veremos... Aunque a lo mejor sigo con la cresta (risas).

¿Le gusta seguir las modas? ¿Es coqueto?

Sí, me encanta

 

 

 

26-05-2009. REGINA SOTORRÍO| MÁLAG

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