MARTIRIO

 

ENTREVISTA A MARTIRIO

"Mantengo la ilusión por cantar porque es mi mejor manera de dar y recibir amor"
 
 

Mientras culmina la puesta a punto de su próximo disco, una antología de sus mejores canciones grabadas en directo con sólo guitarra y piano que saldrá en marzo, la artista hace una parada por asuntos poéticos

Maribel Quiñones nació en Huelva en 1954, pero Martirio vino al mundo hace 25 años. Desde entonces ha conjugado tradición y modernidad como le ha dado la gana, con momentos ganados para la emoción de altísimo voltaje. Entre la copla y el pop, su música destila la amabilidad (entiéndase el término en su justo significado: capacidad y mérito de ser amado) que su persona respira en cada conversación. Ahora ultima el que será su próximo disco, un repaso a ese cuarto de siglo con renovadas ganas y en pequeño formato. El pasado jueves hizo un alto en el Centro Cultural de la Generación del 27 con su amigo el poeta Juan Cobos Wilkins, quien colaboró en la escritura de su libro autobiográfico La vuelta a Martirio en 40 trajes.

Regresa a Málaga sin peineta, para conversar con su paisano Cobos Wilkins sobre poesía. ¿Qué significado tiene para Martirio la palabra?

La palabra para mí lo es todo. Lo significa todo. Contiene todo en lo que necesito creer. Celaya tenía toda la razón cuando afirmaba que la poesía es un arma cargada de futuro. Creo que nunca se terminará de profundizar suficientemente en lo que quiso decir. Mira, a lo largo de mi carrera he cantado muchas cosas, pero nunca un solo tema que no tuviera la suficiente altura lírica. Con Cobos Wilkins mantengo muchos lazos de amistad, hemos crecido juntos en muchos sentidos, y la poesía, especialmente nuestro amor a Lorca, es uno de los más sólidos.

Con respecto a su próximo disco, ¿qué puede adelantar?

Se trata de un álbum recopilatorio grabado en directo, con el que celebramos los 25 años de Martirio. Contiene un repertorio muy amplio y muy variado, con todas las canciones emblemáticas, desde El productor hasta algunos boleros de Primavera en Nueva York, pasando por coplas, tangos y bulerías. Lo hemos grabado únicamente con el piano de Jesús Lavilla y la guitarra de mi hijo Raúl [Rodríguez] para Nuevos Medios, la misma discográfica que lanzó mi primer disco.

¿Han exigido mucho trabajo las canciones para adaptarse a un formato tan íntimo?

Hemos intentado buscar las almendritas, la esencia de las canciones. Para conseguirlo teníamos que desnudarlas, y ahí hemos tenido que afinar bastante. En el disco cuento mi trayectoria, explico de alguna manera por qué he hecho lo que he hecho. Lo que más me satisface es que, con toda la diversidad que encierra, el repertorio presenta una coherencia muy clara.

¿Le ha resultado doloroso, o al menos delicado, recuperar ahora sus primeros éxitos?

Hombre, doloroso, no. Sí ha habido algo psicoanalítico en todo esto. Imagínate, cantar en el mismo repertorio Estoy mala y Volver mueve muchas emociones. Pero lo hago muy a gusto. Con respecto a las primeras canciones, lo que más ilusión me ha hecho ha sido comprobar que siguen vigentes, que mantienen la esencia de la que te hablaba antes. Integradas en este repertorio funcionan perfectamente, y eso me alegra mucho.

¿Es hoy la Martirio que quería ser hace 25 años?

Nunca habría podido imaginar, y mucho menos cuando daba mis primeros pasos en esto, lo que la vida me iba a deparar. Pero sí mantengo la misma ilusión por subir a un escenario y cantar que al principio, porque cantar es la mejor manera que tengo de dar y recibir amor.

Imagino que tras el lanzamiento del nuevo disco regresará a la carretera.

Sí, comenzaremos una gira por España el mismo mes que viene.

¿Tiene previsto actuar en espacios distintos a los habituales, dada la flexibilidad que ofrece el formato de trío?

Así es, pero volveremos a actuar sobre todo en teatros, que es donde me siento especialmente a gusto. Lo que me apetece es contar al público todo lo que hecho, por qué he cambiado de una cosa a otra, por qué en los 80 cantaba una cosa y en los 90 otra. Creo que el formato por el que hemos optado, con Raúl y Jesús Lavilla, es el más apropiado para conseguir la conexión que deseo alcanzar con el público. En el disco se demuestra que la espontaneidad y la naturalidad necesarias están presentes

Más allá de la antología y el aniversario, ¿maneja ya ideas para un próximo proyecto?

Sí. Cuando termine la gira marcharé a Cuba, donde grabaré un nuevo disco con el pianista y compositor José María Vitier. Será un trabajo delicado y especialmente poético.

La última vez que la entrevisté me comentó que le apetecía mucho compartir escenario con Lila Downs, un deseo que finalmente se hizo realidad el año pasado con una pequeña gira conjunta. ¿Qué recuerdo conserva de la experiencia?

Fue una experiencia maravillosa. Lila es una mujer muy de raíz, muy poderosa. Reivindica una mejor situación para las mujeres en México y lo hace con una estética asombrosa. Mantiene siempre presente la tradición pero a la vez es una artista de vanguardia. Maneja ambos extremos como quiere. En eso me recuerda bastante a mí.

 

 

Pablo Bujalance / Málaga | Actualizado 31.01.2009. En la foto de encabezamiento, Martirio, en cuerpo y alma, en el Centro Cultural de la Generación del 27.

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