MARÍA DEL MAR MORENO

ENTREVISTA A MARÍA DEL MAR MORENO

 "De cal viva ha sido el espectáculo que me ha liberado como artista"

La jerezana, que inicia estos días una gira por México, prepara ya para el próximo Festival de Jerez 'Soníos negros', un nuevo espectáculo basado en la vida de Manuel Torre

¿Preparada para una nueva experiencia?

Sí, la verdad es que estoy muy ilusionada con volver a México. En diciembre nos llamaron para trabajar como artista invitada de la compañía mexicana del bailaor Sebastián Sánchez e hicimos el broche de oro del 'México muy flamenco 2013'. Previamente, nos habían visto en el espectáculo 'De cal viva' del Festival de Jerez y quedaron impactados. Decían que cuando estuviésemos allí nos daríamos cuenta que ese tipo de puesta de escena y concepto es el que en México impacta, es como algo revolucionario porque allí gusta el flamenco de raíz.

Y así ha llegado esta gira por todo el país...

Eso es, aunque antes también damos algunos cursos. El 18 de julio estrenamos 'De cal viva' en México DF, una ciudad con enormes posibilidades y con un público entregado pero muy exigente. También tenemos la posibilidad de hacer una gira por toda la república, vamos a Luis de Potosí, vamos a Veracruz, León y Guanajato con el otro espectáculo de la compañía, Jerez Puro Esencia.

¿Ha cambiado mucho su último espectáculo desde que lo estrenó en el Festival en 2013?

Sí, después de un año poniéndolo en escena y tras haberlo hablado con Ramón Pareja, ves lo que funciona y lo que no funciona. Estoy loca con él, cada día lo descubro más porque además, vamos a introducir dos pasajes nuevos en el espectáculo inspiradas en Frida Khalo y Chavela Vargas. Con Frida hacemos una petenera cuyas letras están inspiradas en sus pensamientos, y por ejemplo en la escena de Chavela Vargas hacemos una liviana con música de 'La LLorona'.

O sea que ha hecho como una especie de reestreno...

A mí me gusta que los espectáculos tengan vida, y cada vez que los representamos son diferentes. El año que viene ya hemos cerrado 'De cal viva' en Milán, Nápoles y Roma, y para entonces queremos introducir elementos nuevos, por ejemplo queremos hacer una escena inspirada en Anna Magnani. Vamos cogiendo mujeres que tienen ese concepto de fuerza. También en París queremos incluir a Edith Piaf. Es lo mismo que ocurre con Jerez pura esencia, que llevamos haciéndolo desde el 2005. Funciona porque cada vez que se pone en escena es nuevo. En el estreno tuvimos unos artistas, el año pasado estuvimos en Madrid y en Sevilla con otros, ahora vamos en noviembre a Madrid... Es el mismo guión escénico pero a la hora de la verdad se cambian algunos bailes. Hombre, no voy a cambiar esa seguiriya que se hace con Malena, pero sí otros.

Veo que su capacidad inventiva no tiene límites...

Sí eso es parte de mí. El problema es que el ser humano tiende a etiquetar y a mí no me etiqueta nadie. Ésta es no sé qué. Pues no, mire usted, desde que mi madre me parió lo que más me gusta del mundo es la libertad. Me pueden decir que tengo los ojos y el pelo castaños, el ADN que se dice, pero, mire usted, yo seré todo lo que yo quiera ser, con respeto absoluto a los demás. La libertad para mí es lo más grande, pero es verdad que a mí me mueve una

esencia, llámalo puro o como quieras, pero tiene que oler y saber a flamenco. No se trata de ortodoxo ni de heterodoxo ni de respeto a las raíces. Mire usted, o canta usted y emociona o eso no es flamenco.

¿Hoy hay poco flamenco?

Hoy la verdad es que el flamenco está recogiendo muchas cosas que no huelen a flamenco, pero sí que es verdad que el nombre flamenco hoy día vende mucho. Todos los espectáculos que hacemos tienen un fondo especial de lo que es María del Mar Moreno y su compañía, porque para mí la gente que llevo es importante. Yo he tenido la suerte de tener grandes cantaores, grandes guitarristas y grandes maestros que me han enseñado que cuando el fondo es bueno, échale ladrillos que no se cae.

¿Cree que ha creado un sello propio en sus espectáculos?

No lo sé, a mí lo que me gusta es llevar la marca 'Jerez puro' porque pienso que las raíces te dan alas. La geografía te marca y está claro que Jerez te marca y eso lo notas a la hora de ejecutar un cante o un baile. Ese sello es la cal viva, es la fuerza y de ahí al mundo. Yo he sido de las primeras artistas que he cantado en los espectáculos, que he hecho teatro, que me he tirado al suelo pero siempre investigando desde la esencia. A mí no me gusta que haya mucho despliegue técnico y luego se quede vacío, ni me gusta la técnica por técnica, al contrario siempre intento quitar el ego de mi baile. A veces ocurre que el artista se envuelve en su ego, hace mucha técnica, mucho despliegue de facultades, económico o artístico, pero luego no hay nada dentro.

Volviendo a 'De cal viva', tras su estreno hubo mucha gente que aludió una falta de entendimiento, como que salieron del teatro sin comprender lo que estaban viendo. ¿Qué opina de eso?

Hoy la sociedad está más antigua que hace años. Yo tengo relación con mujeres que tienen 70 u 80 años que me quedo muerta por la libertad que tienen. Me cuentan las cosas que pasaban en el año 40 y cómo las superaban y las envidio porque tienen la mente más abierta. Hoy día se recurre mucho al 'no lo entiendo'. Compréndalo usted con el corazón, entienda lo que quiera. Yo no le puedo poner al público la papillita y la cucharita. No creo que haya simplemente que entender, porque si usted ve dos cuerdas y una mujer luchando, entienda lo que quiera.

Eso es algo con lo que no puede...

Claro, porque parece que el hecho de que una mujer salga a un teatro, se tire al suelo y diga basta, molesta. Es como cuando me dicen, '¿cuándo vas a bailar con bata de cola?'. Estoy harta de salir con cuatro bata de colas y mantones, qué jartura. A veces me dan ganas de montar un espectáculo y vestirme con un mono de obrero o un uniforme. No me mire usted, mire usted mi arte. Hay que buscar la esencia de las cosas, ¿para qué quiero espectáculo con un número con veinte trajes si luego bailo al revés?

Por lo que cuenta, ¿hay un antes y un después de María del Mar Moreno con este montaje?

A mí ha sido el espectáculo que me ha dado alas. Desde que hice 'De cal viva' soy otra, ha sido un espectáculo que a mí me ha liberado. Eso es lo que sintió el público, aparte de que guste más una escena u otra. Lo que yo sentí en el Teatro Villamarta cuando me liberé de las cuerdas fue algo único, sentí el suspiro del anfiteatro y un aplauso extraño. Es la primera vez que me ocurría que gente que no conocía vino a buscarme al camerino llorando.

¿Y en qué es ahora diferente?

En muchos aspectos. Ha sido un cambio en mí porque soy una persona muy tímida. Mi padre me educó en la timidez, el respeto y la humildad, y lo llevo a gala, y eso siempre me ha costado. Soy más bien jerezana de las secas, de las antiguas. Eso me ha servido para ser dos, la de la calle, cortada, y la del escenario, que crea y no le importa tanto si lo entiende o no. A lo mejor la María del Mar Moreno Benítez se come el coco pensando si tú no lo has entendido o no te ha gustado, pero la María del Mar Moreno artista ya no.

Va a cumplir ya trece años con su compañía propia, ¿ha costado y cuesta mantenerse ahí?

La verdad es que es muy difícil porque desde que empecé como empresa en 2001 no hemos tenido nunca subvenciones. Evidentemente, si algún día me las dan no las voy a rechazar, pero el hecho de no haberlas tenido nos ha hecho pasar fatigas y eso es bueno. Es verdad que hay días que una no tiene fuerzas porque es una lucha diaria, pero luego, cuando te montas en el escenario eso se ve. Y cuando te das cuenta de que eres una artista del pueblo y que tienes los zapatos y el vestuario que te has podido buscar, te creces. Luego, si te ponen a la altura de Yerbabuena y Sara Baras y las miras a los ojos sin que haya diferencia eso es muy grande. Yo he visto cantaores, por ejemplo, con fuegos artificiales y ha hecho el Malena (entona un ayeo), y he dicho, venga, adiós, encantada (risas). ¿Me entiendes?

¿Y después de México qué?

Pues mira, para el Festival de Jerez vamos a presentar un proyecto nuevo inspirado en Manuel Torre y que se va a llamar 'Soníos negros'. La dramaturgia y el guión lo ha hecho Paco Sánchez Múgica y la dirección escénica es de Gaspar Campuzano. De artistas irá Antonio Malena, que ya lo tengo malo, y el resto de gente de mi compañía. Lo que más me gusta es el enfoque, son cosas telúricas, pero creo que se necesita poner en escena todas estas cosas.

¿Puede ser Manuel Torre equiparable a personajes como Frida Khalo, Edith Piaff o Anna Magnani?

Puede que sí. A mí es me encantan ese tipo de artistas, el artista tiene que tener la libertad de no sentirse un día a gusto porque entonces no es artista, se convierte en un obrero del arte. Eso es como en los toros, que el más grande ha sido Paula. Hoy le salía de aquella manera, pero al día siguiente ibas a verlo otra vez. Hay que ser profesional, pero si un día los soníos negros no van, que nos den esa oportunidad porque eso nunca ha sido malo. Tú ibas a ver a Lola Flores y un día decía ella, ¿qué me pasa?, pero tú ibas al día siguiente. Es igual a lo que le pasaba a El Torta.

Antes me llamó la atención que dijese que en México DF se va a encontrar con un público muy exigente. ¿Aquí hay menos exigencia que allí?

Bueno, se exige poco a quien se le exige poco. Además, hay gente que parece incriticable. Enrique Morente por ejemplo podía ser todo el genio que fuera, pero si había que criticarle se le tenía que criticar. Igual que se crítica a Agujetas, El Torta o Antonio Malena. El problema es que no hay equilibrio en las cosas, y además, a veces no es cuestión de criticar ni acuchillar, pero sí de decir que no te gusta. Es una exigencia sana en el público que hoy no aparece. Aquí se pasa de criticar sin saber a sacarle los pellejos personales a una persona.

¿Cuál es el problema entonces?

La culpa es nuestra, los artistas de Jerez no hacemos piña. El día que se hace una cosa bien es bueno decirlo y el día que se hace mal, también pero siempre respetando.

Como artista, ¿qué es lo que echa más de menos hoy en día en su tierra?

Lo que más echo en falta son los referentes, los jóvenes de hoy no tienen un referente, están perdidos. Yo he tenido pilares muy buenos, pero los jóvenes de hoy día deberían vivir aquí, trabajar aquí y llenarse aquí y luego irse fuera. Los jóvenes de hoy no tienen referentes, y los poquitos que hay los destruyen. Cuando yo era niña Ana Parrilla era para mí un referente, igual que Manuela Carpio. Me da pena que venga gente de Granada, Barcelona o de México diciéndome que soy referente y luego la gente de Jerez me tire. Para mí los referentes de mi vida han sido de Jerez, aunque luego he escuchado a Pavón, Mairena, Talega... Llevo a gala mi gente de Jerez y no soy quien soy si no me hubiera cantado por bulería Curro de la Morena, ni La Paquera, que me quería morir. Aquí se pasa de ángel a demonio, somos bipolares.

Perder los referentes, ¿no es un peligro?

Sí que lo es, en los referentes está la identidad del pueblo, y cuando el pueblo pierde su identidad tampoco sabe adónde va. Debemos mantener esa identidad pero hay que cuidarla e investigarla con seriedad. A mí no me vale eso de 'es que yo soy de Jerez', no eso no vale. Estudie usted, investigue usted que tenemos los medios.

Hace unos días se le vio en la gala Cedown. Sigue usted siendo una artista comprometida...

Sí, es lo mínimo que puedo hacer porque hay mucha gente pasándolo mal. Ahora me han llamado para el Hospital Juan Grande, y estamos trabajando para hacer algo septiembre y octubre. Queremos que vaya mucha gente porque es una labor importante y hace mucha falta.

 

 

Fran Pereira jerez | Actualizado 15.07.2014 - María del Mar Moreno sonríe en su academia de baile antes de partir hacia México./Manu García

http://www.diariodejerez.es/article/ocio/1816009/cal/viva/ha/sido/espectaculo/que/me/ha/liberado/como/artista.html

Volver   |  Ver la biografía 

El Arte de Vivir el Flamenco © 2003
Cerrar