ISABELITA DE JEREZ
 


ISABEL RAMOS MORENO, cantaora gitana, más conocida en el mundo del cante flamenco con el nombre artístico de ISABELITA DE JEREZ,  nació en Jerez de la Frontera (Cádiz), en el año de 1895, y murió en Zamora en el 1935. Sus comienzos fueron en su pueblo natal, donde de muy pequeñita empezó a coger un  enorme prestigio por su forma de interpretar los cantes, sobre todo por Seguiriyas y sus saetas y las propias Bulerias de su tierra Jerezana

 



Isabelita de Jerez,
en la historia del cante
tu fuiste la elegida,
para darle a tu tierra
todo el arte y grandeza
de lo mejor de Andalucía
como a toda España entera

 

 


Fue una mujer prodigiosa que supo demostrar con todos sus cantes una excelente transmisión,  dejó grabaciones de mucho valor, donde podemos apreciar su verdadero Arte. Recorrió toda la geografía españolas, con los más destacados maestros del cante y de la guitarra, en su época gloriosa era una artista muy apreciada y querida por todos los buenos aficionados al cante.

 


Jerez de la Frontera, Plaza del arenal

 


vista panorámica de Jerez de la Frontera 

 


 

Cantaoras jerezanas Crónicas granadinas
Flamenco y Universidad edita las grabaciones de dos intérpretes de la ciudad gaditana poco conocidas hoyl El periodista Miguel Ángel González publica un exhaustivo inventario de los estilos flamencos de Granada
Isabel Ramos Moreno, Isabelita de Jerez (1895-1942), es una de las grandes cantaoras del siglo XX. Por su timbre vocal delicioso, su sentido del ritmo y su conocimiento de los estilos. Esta publicación nos ofrece su discografía completa: 26 cantes grabados entre 1927 y 1931 con la guitarra de Manolo de Badajoz. Desafortunadamente es lo único que grabó debido a su temprana muerte acaecida en Zamora durante una gira con Pastora Imperio, a causa de una insuficiencia hepática. No obstante sus virtudes cantaoras y su discografía, sigue siendo hoy una intérprete desconocida, incluso en su tierra natal, pese a ajustarse al canon del cante jerezano de hoy: es gitana, poseía un eco maravilloso y era una gran dominadora del compás. En este disco podemos escuchar seguiriyas, saetas, soleares, bulerías, fandangos, bulerías por soleá, alegrías, peteneras y rumba. Por seguriyas destacan sus cantes dolientes por los estilos de Curro Dulce, Paco la Luz y Manuel Molina, que hace de una forma muy natural, alejada de efectismos. Su uso de los melismas es radicalmente emocional, se aleja por instinto de lo superfluo. Cante existencial de pura cepa. Por saetas sigue el estilo temperamental de su paisano el Niño Gloria en la saeta por seguiriyas, al igual que en los fandangos. Por soleá hace mayoritariamente los estilos de Joaquín el de la Paula y Enrique el Mellizo. Por peteneras sigue fielmente a la Niña de los Peines, al igual que en los fandangos de Huelva. Lo mismo podemos decir de las bulerías, aunque reserva este término para lo que actualmente se conoce como bulería por soleá, utilizando el de fiesta para la actual bulería. Las alegrías son los primitivos estilos ligados, bailables. La supuesta rumba es la famosa canción Catalina mía. Los cantes están apenas reconstruidos y se puede escuchar el ruido de fondo de las placas originales. Isabelita de Jerez nació en 1895 en el barrio de San Miguel de Jerez, ciudad en la que se inició como cantaora. De ahí pasó a los cafés cantantes de Sevilla con la guitarra de Javier Molina. Tras un año consecutivo en Valdepeñas, donde coincidió con Manuel Torre y Antonio Chacón, se instala en Madrid, donde llevo a cabo las grabaciones que hoy comentamos. Estaba casada con Juan el Tordo y era madre adoptiva de la bailaora Rosa Durán. Fue muy popular en su tiempo, aunque hoy es una desconocida. De Jerez también era la Bolola, protagonista principal del segundo disco que comentamos. Esta cantaora no llegó a ser profesional. La Bolola era el mote de Rafaela Montoya Dávila, nacida en el barrio de Santiago en 1910 y fallecida en 1984. Tenía una venta en El Portal, una pedanía de Jerez, lugar al que se acercaban los aficionados para escuchar su cante. Algunos de estos aficionados tenían los nombres ilustres de Antonio Mairena, Tío Juane, La Paquera y El Juanata. Testigos de estos encuentros fueron las oportunas grabadoras que recogieron los testimonios con los que hoy se ha elaborado este disco. Escuchamos pues la voz de la Bolola y también las de los mencionados cantaores, en este caso profesionales, sí. A Antonio Mairena podemos escucharlo en bulería por soleá, seguiriya y bulerías, en tres largas series que dan buena cuenta del poderío y la enjundia del mairenero en directo. La Bolola, ateniéndonos a lo que escuchamos en esta grabación, cantaba por seguiriyas, bulerías por soleá y bulerías. Este último estilo ha sido el más divulgado de la cantaora, ya que se incluyó en la obra Historia del Flamenco (1995) y ha sido asumido por las nuevas generaciones: Ezequiel Benítez incluye este cante en su último trabajo. Se trata de una bulería personal, con reminiscencias lebrijanas. El Juanata (1939-1935) también acudió a estas reuniones, como recoge esta obra en la que el jerezano canta granaínas y malagueñas del Mellizo, bulerías por soleá y bulerías. La Paquera interviene con unas bulerías a medias con La Bolola sin guitarra. Las voces del Tío Juane con martinetes y bulerías y de Luis Torres con bulerías completan la edición. De los anónimos guitarristas nada sabemos. Las grabaciones deben de ser de los años 70 y 80.  Este es el tercer libro aparecido en las últimas décadas sobre la mista temática. El primero fue Cantes y bailes de Granada (1993) de José Luis Navarro, en el que se hacía un minucioso inventario de los estilos asociados a la capital y a la provincia. Luego llegó Zambras de Granada (2011) de Curro Albaicín, una obra que combina la erudición con la experiencia personal y familiar y que aporta una extensísima nómina de artistas granadinos, singularmente los vinculados al Sacromonte. Miguel Ángel González dedica parte de su obra a desmentir las teorías de Molina y Mairena, sobre todo en lo que se refiere a tangos y fandangos. Dichas teorías fueron refutadas tiempo ha. No cabe duda hoy de que el origen del tango es negro-cubano. González introduce esta segunda teoría, aunque su hipótesis va más bien en la línea de un origen africano de los tangos. En todo caso hace un exhaustivo inventario de los tangos de Granada. Las teorías de Molina y Mairena reaparecen en el capítulo del fandango, estilo muy minusvalorado por los autores. Hoy en día, como digo, cualquiera que se acerque con un mínimo de rigor al hecho jondo admite que el fandango es uno de sus estilos fundamentales, no sólo por su antigüedad, ya que está en España al menos desde el siglo XVIII, también por su fertilidad: malagueñas, granaínas, cantes de las minas, fandangos de Huelva y de Málaga y los fandangos propiamente dichos están basados en este rico tronco flamenco. Manual de los cantes de Granada aporta, además de este inventario de estilos de la provincia, análisis musicales y literarios de los mismos, los primeros del músico Esteban Valdivieso. Los exhaustivos análisis musicales muestran la variedad del riquísimo patrimonio jondo de Granada. La hipótesis del primitivismo de los estilos sacromonteños se basa precisamente en dichos análisis. Independientemente de su antigüedad, la mosca, la cachucha, la alboreá y los fandangos granadinos son estilos bellísimos, en los que se ha conservado también un patrimonio lírico impagable, alejado del proceso de edulcoramiento al que otros cantes han sido sometidos en nuestros días.
jerez en el recuerdo Isabelita de Jerez.Marita / Flamenco y Universidad EN CA TÍA BOLOLA Varios Intérpretes. Fonoruz / Flamenco y Universidad manual de los cantes de Granada  - Miguel Ángel González.Universidad de Granada
JUAN VERGILLOS J. VERGILLOS 02 Enero, 2017

 

VIDEO

AUDIO


Homenaje a Isabelita de Jerez
En un Cante por

CAMBIO POR SEGUIRIYAS

Acompañada por  Manolo de Badajoz
Duración 2:51
 

Autor: José María Ruiz Fuentes

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