MIGUEL RÍOS

 

ENTREVISTA A MIGUEL RÍOS
 

«Me voy porque ya no estoy cómodo sobre el escenario»
 

El cantante granadino se despide de la música en directo el 17 de septiembre en Sevilla. Lo hace porque las cosas «han cambiado mucho» en el mundo en el que ha trabajado casi 50 años

Miguel Ríos (Granada, 1944) ha publicado 26 discos a lo largo de su carrera en la que ha vendido más de diez millones de copias e inmortalizado canciones como «Santa Lucía», «Directo al corazón», «Los viejos rockeros nunca mueren» o «El himno de la alegría» que han formado parte de la banda sonora de varias generaciones de españoles. Ha colaborado con los más grandes artistas latinos y protagonizado algunas de las giras más exitosas de la historia de la música en España. Los días 16 y 17 de septiembre se despide de los escenarios en el Auditorio «Rocío Jurado» de Sevilla.

¿Por qué eligió Sevilla para cerrar la gira «Bye Bye Ríos?

Por muchas razones. Siempre me ha ido muy bien en Sevilla todas las veces que he actuado allí, la última vez en el teatro Maestranza, aunque ahora vamos al Auditorio.

¿No va a echar de menos la carretera ni las actuaciones en directo?

Es una decisión muy meditada, pero para quitarme el mono pienso hacer alguna cosilla en causas benéficas. En la música todo ha cambiado y veo que asistimos a algo así como la caída del Imperio Romano. Este es un oficio en el que ya no me encuentro cómodo y por eso no me duele no seguir haciendo giras. Veo que esto ya tiene que encararlo otra gente, otra generación, que va a tener que configurar una forma de relación con su público que ahora mismo no se sabe cuál es, supongo que la de facebook, redes sociales y todo eso. He llegado a un momento de la vida en que me da tranquilidad ir cumpliendo años.

¿Le va a quedar por lo menos una buena pensión de jubilación?

Los artistas somos autónomos y yo he cotizado durante toda mi vida. También tengo algunas cosillas. Yo afortunadamente de pelas no es que haya sido Julio Iglesias o esos artistas que ganan un pastón, pero tengo digamos un pasar, sobre todo para hacer música tan comprometida como el rock y con tantos altibajos. Y tampoco soy nada ambicioso. Ahora voy a vivir de una forma normal como he vivido toda mi vida.

Los artistas tienen fama de vagos…

No he sido nunca vago, pero me hubiera encantado no dar golpe y tener las tardes libres.

Decía Lara padre, el fundador de Planeta, que si un lunes no te levantabas a las 11 de la mañana es que ni eras rico ni nada…

Jaja, eso también se lo he oído decir a alguno de mis ídolos rockeros: que «esto no es negocio si empiezas antes de las 12». Y cuando les oía decir eso, me daba una envidia increíble.

¿Pero a qué hora se suele levantar usted, por ejemplo, un lunes?

Depende. Normalmente a las 10 y media o a las 11 porque siempre me acuesto muy tarde. Tengo que dormir un número mínimo de horas porque para tener la garganta en condiciones para cantar es preciso dormir bien. También me gusta mucho el deporte y tengo muchos aparatos en casa, mountain-bike, elíptica, etc, para practicarlo, que es lo que suelo hacer por la mañana. Por la tarde ensayo y escribo, y a eso me voy a dedicar a ahora.

«Aún puedo durar mucho»

Dijo que «los viejos rockeros nunca mueren» y veo que se está cuidando mucho, ¿es que no se quiere morir?

Tengo buena salud y aún puedo durar mucho afortunadamente. El título de esa canción al que usted alude lo escribí como homenaje a Chuck Berry. Pero palmar palmamos todos.

Las compañías discográficas también parece que van a palmar…

La industria cavó su propia tumba el día que inventó el CD, la digitalización. No lo hizo de forma inocente porque lo que querían era vender los aparatos que reprodujeran los CD, que eran más caros que los propios CD, pero el fenómeno llegó más lejos de lo que pensaban, porque entregaron el secreto, el master de la grabación y la reproducción, que siempre habían protegido. La avaricia les ha perdido porque cuando llega el CD en vez de abaratarlo lo encarecen, despreciando al cliente.

Y el cliente siempre tiene la razón…

Yo fui aprendiz de comercio y siempre me decían que el cliente siempre tiene la razón. Las compañías han hecho muchos actos de desprecio a los clientes. Han vivido en el país de las maravillas y se han cargado la gallina de los huevos de oro.

¿Cómo ve ahora la creación musical?

Curiosamente, a pesar de la caída del tinglado de las compañías, la creación está ahora mejor que nunca. Los artistas no tienen vehículos o tienen vehículos muy inciertos como Internet que no se sabe qué remuneración que van a a tener a cambio. Pero si tú vas a los locales y salas de ensayo españoles ves más grupos que nunca y con más talento que nunca.

La SGAE persiguió el pirateo con pasión. ¿No es paradójico que tuvieran a sus propios piratas dentro?

Lo de la SGAE es curiosísimo, porque se ha convertido en el enemigo público número 1 y en una entidad muy interesante para jugar con ella al pimpampum. Pero si tú descubrieras que hay chorizos en Iberia, no habría motivo para que todos nos pusiéramos a pedir billetes de avión gratis.

Usted es socio de la SGAE…

Sí que lo soy y por eso entono el «mea culpa» porque me siento culpable por omisión, ya que no he intervenido nunca en su gestión. La SGAE no se ha adecuado a los tiempos que corren y ha estado manteniendo un status que ha sido muy interesante para nosotros, los profesionales, pero se instaló en una burbuja y se distanció de la calle. Salir en los papeles porque un peluquero no te paga o porque mandas inspectores a las bodas es algo que la sociedad no ha admitido. Deberían haber dado los datos de los músicos subsidiados o de los fondos asistenciales para enfermedades, etc,. Ahora creo que conviene aprovechar lo que ha pasado para cambiar todo esto y hacer un catarsis en profundidad. Y que la misma persona dirija algo durante 25 o 30 no puede ser.

Usted se ha autoeditado muchos discos. ¿Se lo recomienda a los que están empezando en esto?

Sí, aunque tiene sus pros y sus contras. Si te autoeditas, todo el riesgo es para ti, pero tiene más ventajas.

¿Seguirán vendiéndose discos en las tiendas en un futuro próximo?

Creo que el año que viene ya no existirán prácticamente discos y serán muy pocos los artistas que editen discos físicamente. Los discos son ya casi meros objetos de presentación para las giras y por eso las compañías cobran ya a sus artistas un porcentaje de la recaudación de los conciertos.

¿Qué porcentaje de cada disco vendido se queda el autor?

Depende. Si eres conocido un 12 o un 13 por ciento. Si no, un 5 o un 8.

¿Cuántas copias vendió de «Rock&Ríos?

Un millón. Fue todo para mí, porque me lo edité yo, pero pagaba a autores y la distribución.

Mileuristas

¿Hay ahora muchos mileuristas en el mundo de la música?

Hay muchos mileuristas y muchos músicos en paro. Si los músicos hubiéramos sido tan valientes, tan organizados y tan gregarios como la gente de los Altos Hornos y de los Astilleros, y hubiéramos montado los cristos que ellos montaron, se hubieran salvado muchos puestos de trabajo en el mundo de la música, de tiendas, revistas, compañías, etc. En la época de Rock&Ríos había 500 empleados en la compañía y ahora hay 30.

¿Qué es lo mejor que le ha pasado sobre un escenario?

En «Rock en el ruedo» actuaba en plazas de toros, con gente por todas partes, delante, a los lados y de espaldas a ti, rodeándote. De joven a menudo estás riendo y disfrutando, con tantas golosinas, pero no soy nostálgico. No me gusta mirar atrás.

¿Y lo peor?

En un concierto en Priego de Córdoba el escenario, que era de conglomerado, se hundió en un salto que di y me quedé encajado con las patillas colgando. Me pudieron sacar y pude seguir el concierto.

 

jesús álvarez / Sevilla. Día 04/09/2011

http://www.abcdesevilla.es/20110904/cultura-musica/sevi-porque-estoy-comodo-sobre-201109040848.html

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