TERESA RABAL
 

ENTREVISTA A TERESA RABAL

 

  "Antes, eran los niños los que llevaban a los padres al circo, ahora es al revés" 


 

Inconfundible voz para dos generaciones de niños, la artista hace parada en Cádiz con el circo que lleva su nombre que abrirá sus puertas a partir de mañana y hasta el próximo día 29 de mayo

Tras algo más de 15 años, Teresa Rabal saca su circo "del cajón donde estaba guardado" . "Tenía mono de escena", dice resuelta en una visita a Diario de Cádiz la incombustible actriz y cantante que desde mañana y hasta el próximo 29 de mayo abre las puertas del circo que lleva su nombre en la Estación de Adif. Con la misma luz en la mirada e idéntica sonrisa resuelta de antaño, la también empresaria se enfrenta a su público de toda la vida, "ahora padres y hasta abuelos", ríe, y a una audiencia nueva, los niños del siglo XXI.

¿Cuál es el sello de su circo?

Es un circo muy diferente, no es un circo tradicional. Hay números de circo: hay trapecio, hay payasos, acróbatas, magos, malabaristas... Todos los números de un circo tradicional menos los animales. No hay animales porque yo no soy partidaria de tener animales enjaulados. Creo que los animales tienen que estar en su hábitat y hacer lo que su propia naturaleza les pide. Hay animales pero de peluche (ríe). Y, además, todos los números están tratados de manera más teatral que circense. Por ejemplo, no existe la figura del maestro de pista sino que el hilo conductor es la música. Todo va mezclado con mis canciones y hay mucha participación del público y hace de todo ello un espectáculo con un calor especial. Creo que el clima que se crea es el verdadero sello.

¿Alguna sorpresa en esta vuelta?

Sí, el cariño del público, que me emociona muchísimo. Y, bueno, que antes eran los padres los que llevaban a los niños al circo y, ahora, es al revés, son los padres los que llevan a los niños.

¿Y la vuelta a la carretera?, ¿cómo la lleva?

Estoy feliz. La primera época del circo yo tenía a mis niños muy pequeñitos y los llevaba conmigo, había colegio en el circo, es más, los primeros años de elemental mis hijos lo hicieron en el colegio del circo. Pero, por eso mismo, esa época fue muy bonita pero de mucho esfuerzo porque estaba muy pendiente de mis hijos. Ahora mis hijos han crecido, uno de ellos me va a hacer abuela, y voy sola con Eduardo (Eduardo Rodrigo, su marido y compositor de muchos de sus temas). Tengo más tiempo para vivir lo que es una tournée de circo. Además tengo una compañía que es adorable.

Según su experiencia, ¿cuál es el perfil del niño del siglo XXI? ¿ha cambiado mucho?

Pues ha bajado el tramo de edad. Quiero decir, que ahora un espectáculo de este tipo es hasta 8 o 9 años, a partir de esa edad, los niños quieren ya otras cosas. Pero, bueno, porque así los hemos acostumbrado. Y no me parece bien porque la vida es una escalera y hay que subirla peldaño a peldaño y cuando se saltan varios, en un futuro, se paga. Quizás ése sea el mayor cambio porque los niños de ahora son niños con la misma pureza y, es más, reaccionan con más efusión que sus padres porque están acostumbrado a jugar más solos, delante del ordenador o de la televisión. Y esta clase de espectáculos hace que los padres con los hijos compartan juegos.

Desde luego, no serán pocos los padres que coreen las canciones.

Los padres se lo saben todo, hasta los juegos, y los niños se sorprenden de que los padres lo sepan. Y a mí lo que me sorprende es que hay niños muy pequeños que se conocen mis canciones, porque los padres se las han enseñado, pero no saben quién soy yo. Entonces los padres me los traen y les dicen, "mira, ella es Teresa".

En sus comienzos, ¿creyó en la pervivencia de todo esto?

No era consciente. Ahora, en esta vuelta, he sido consciente de lo que marcó aquella época. Tampoco me daba cuenta de que era muy guapa (vuelve a reír).

¿Cómo va el trabajo con la Fundación Teresa Rabal?

El trabajo con la fundación está parado porque dependíamos totalmente de las instituciones y con la crisis pues ya sabes, ahora las subvenciones o no existen o, si te las dan, no las cobras por mucho tiempo. Pero no está muerta sino parada por un par de años o tres. Ahora estoy volcada en el circo y en la grabación de un nuevo disco, con Sony Music, que saldrá en septiembre con canciones infantiles, recuperando muchas canciones de entonces pero con nuevos arreglos. Es que, es curioso, mucha gente me piden canciones que no fueron el éxito del Veo, veo o el Me pongo de pie sino otras como La pompa de jabón o Mi muñeca Rebeca.

¿Cómo valora la programación infantil actual en televisión?

Ahora no hay nada. Lo único que hay son dibujos animados y muchos, bajo mi punto de vista, poco adecuados para los niños. Hay una dejadez de los propios directivos de la televisión bastante grave y tampoco entiendo que el Gobierno no meta mano en ese tema. El niño es el futuro público de mañana y pasa muchas horas delante del televisor y habría que tener un mayor control con ese tema. Los niños ven Gran Hermano, programas del corazón... Me parece una barbaridad. Pero, bueno, ni los espectáculos tienen el cuidado de antes.

¿Qué esperas de Cádiz?

El recibimiento que me ha dado siempre. Cuando hacíamos los premios Veo Veo, el mejor casting era el de Cádiz, siempre, tanto en afluencia de público como en calidad de niños. Yo vengo con muchas ganas, espero que funcione bien.

¿Cómo ha llevado el peso del apellido Rabal?

Siempre lo he llevado bien, nunca he tenido ningún problema. Lo he llevado con orgullo y me ha servido de acicate para mejorar y no dejar en mal lugar el nombre de mi familia. Y no he tenido ningún complejo de ser hija de quien soy. Al contrario. Entré en el mundo del teatro por la puerta grande por el nombre de mis padres, luego tuve que demostrar lo que valía pero también me ayudaban mucho en casa a declamar bien, a pasarme mis textos... Ser Rabal es un orgullo que llevaré siempre, hasta que muera.

¿Existe la magia en el siglo XXI y donde la podemos encontrar?

Sí y tiene que salir de nuestra propia imaginación. Aunque tengamos muchos adelantos y mucha tecnología, que está muy bien, pero, cuidado, que no nos utilicen sino que nosotros seamos los que utilicemos estos adelantos. Y que siempre sigamos jugamos con la magia, con la imaginación y con la sensibilidad. Y hablar con los que nos rodean, eso es muy importante. Hablar, siempre.

 

 

Tamara García / Cádiz | Actualizado 11.05.2011 - La artista Teresa Rabal, durante la entrevista.

Enlace, http://www.diariodejerez.es/article/ocio/971960/antes/eran/los/ninos/los/llevaban/los/padres/circo/ahora/es/reves.html

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