TOMÁS DE PERRATE

 

ENTREVISTA A TOMÁS DE PERRATE

 

   «Lo de la Unesco sí que es un infundio»

 

Tomás de Perrate, el gran cantaor utrerano, acaba de publicar su segundo disco, «Infundio», un homenaje al surrealismo jondo

 

Se le considera un médium del cante, un cuerpo en el que cantan sus propios antepasados. ¿Está de acuerdo?

Cada día más. Hace unos días, hablando con un amigo que es maestro zen de Europa, y es de Utrera, concluimos que es imposible para mí cantar una letra sin revivir en mis adentros a la Fernanda, a mi padre Perrate, a mi primo Gaspar... Me siento poseído por una cosa que me traspasa.

Sin embargo, su segundo disco, «Infundio», vuelve a mostrar su gusto por baterías, bajos eléctricos...

Es que a mí eso me encanta. Busco cosas nuevas, pero desde mi tierra. Este disco lo he hecho en Lebrija, con un sobrino mío que es guitarrista, Ricardo Moreno. Él me ha dado la oportunidad de conocer la Lebrija flamenca por dentro y nadie se puede imaginar la cantera que hay allí.

Hace una versión del «Diálogo del Amargo» buscando la referencia de Camarón, pero su forma de cantar es completamente distinta. ¿Qué busca?

Yo quería remedar a José, pero me ha salido otra cosa porque yo soy otra cosa. Además, a ese genio no hay quien lo remede.

El «infundio», que lo uso incluso como título del disco, es un cante que usted ha heredado de sus ancestros. ¿Puede explicar en qué consiste?

Es un monólogo, la gracia entre los gitanos. Mi primo Gaspar de Utrera, por ejemplo, era un infundioso total. Decía: «Yo soy muy ecologista, pero si al perro de mi mujer lo pilla un camión y después otro...». El infundio no es mentir, es adoptar un rol incluso cantando. Otro ejemplo. Mi chacho, Curro Vereo, entraba en mi casa con un impermeable en agosto. Surrealismo puro.

Pero dígame un ejemplo claro de cante infundioso.

El «Padrenuestro» de Manolito de María. Es completamente surrealista, pero él lo canta creyéndoselo. Esa es la base del infundio, creerte las tonterías que dices mientras las estás diciendo. Y todo el flamenco, en realidad, está lleno de infundios. ¿Hay infundio mayor que meter letras de fatigas en un ritmo alegre como la bulería? Eso lo he vivido yo toda la vida.

¿La pena alegre?

Sí. Mi padre, Perrate de Utrera, estaba inválido, sin dinero, con mil fatigas. Pero en mi casa nos hemos reído mucho. A lo mejor no había para comer, pero el primer vídeo beta que vino a Utrera lo tuvimos nosotros.

¿La Unesco ha entrado en su casa?

Eso sí que es un infundio. Yo no veo a la Unesco por ningún lado. Si al mismo tiempo se lo dan a la cetrería y a un cante de Mallorca que se hace un ratito al año, yo no juego.

¿Tomás de Perrate puede vivir del flamenco?

Yo no lo consigo. Si no tuviera mi peluquería... El cante es sólo una ayuda y ya llevo 11 años intentando que lo sea todo.

 

 

Utrera unas de sus plazas con su avenida

Utrera unas de sus plazas con su avenida

 

Alberto garcía reyes / Sevilla  Día 05/03/2011 -  RAÚL DOBLADO. El cantaor Tomás de Perrate

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