PACO CEPERO

 

ENTREVISTA A PACO CEPERO

 

  "El flamenco se ha sabido ganar por méritos propios la matrícula de honor"
 

El artista y compositor jerezano actúa mañana por vez primera en el Teatro Pedro Muñoz Seca de El Puerto, donde ofrecerá un repertorio de sus tres últimos discos acompañado por músicos y bailaores

El Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca acogerá mañana por vez primera la actuación del guitarrista y compositor Paco Cepero (Jerez. 1942). Los aficionados al flamenco tienen una cita a partir de las nueve de la noche con este artista, considerado uno de los grandes de su generación y que actuará acompañado de varios músicos y bailaores.

Hasta la fecha no había tocado usted en el teatro Pedro Muñoz Seca. ¿Qué se llevará el público del concierto del sábado?

Voy a hacer un repaso de mis tres últimos trabajos: De Pura Cepa, Corazón y Bordón, y Abolengo. Ofreceré un repertorio basado en temas de mi carrera, de lo que ha sido mi vida profesional. La semana pasada actué en el teatro de Chiclana y conecté bien con el público. Yo soy un guitarrista que conecto con la gente, que voy ganando solera con los años. Ahora disfruto más que nunca en los conciertos. La madurez te va dando un sosiego, una templanza y una paz que se notan sobre el escenario, porque al tocar más relajado tiene más sabor lo que haces, ya no se basa sólo en la técnica sino en poner el alma en la guitarra.

Usted ha sido testigo de una época dorada del flamenco, en la que florecieron grandes artistas. ¿Existe un relevo generacional para esa saga de guitarristas y cantaores?

Yo creo que nosotros formamos la nueva generación de los años 50, Paco de Lucía, Manolo Sanlúcar y yo. Somos los tres de la misma época y de la provincia de Cádiz. Existió la Generación de los poetas del 27 y nosotros somos la del 60. En cuanto a los que llegan ahora, yo creo que sí hay relevo, hay un gran abanico de guitarristas, la guitarra está en su mejor momento, no se puede tocar mejor que ahora, hay grandísimos guitarristas jóvenes. El relevo en la guitarra está asegurado. No digo lo mismo del cante, cantaores con pureza van quedando muy pocos. Como han sufrido menos, aprendieron más de disco y en las carreras de los artistas se nota el haber tenido las vivencias 'in situ'.

En el flamenco ha habido momentos difíciles.

El flamenco va con los tiempos, no es lo mismo cantar en la época del hambre que ahora que los cantaores actúan en los mejores teatros del mundo. Antes el flamenco estaba en la fiestecita del señorito y ahora está los mejores teatros.

¿Cree usted que los jóvenes entienden el flamenco?

Los jóvenes están más preparados que nosotros. Lo que tienen es menos maestros. En mi época había muchas figuras del calibre de la Perla de Cádiz o Mairena, nombres que marcaron una época y dejaron huella, y ahora hay menos.

El flamenco ha traspasado nuestras fronteras y se ha transformado en un producto exótico. Los japoneses lo cantan, lo saben bailar y fabrican guitarras...

El flamenco es muy rico en música, en plasticidad, e incluso quien no entiende el idioma está viendo la forma de expresar el flamenco; es un idioma universal.

-¿Esta deslocalización ha servido para mejorar su calidad?

No ha servido para mejorar la calidad, pero sí la puesta en escena. No es lo mismo tocar en un tablaito que tocar en un teatro en fiestas. En el mundo entero se ha reconocido el flamenco como uno de los hitos de la humanidad.

¿Y vendemos bien esta música?

Yo creo que sí. Hay grandísimas compañías de artistas que están llenando los teatros. Aquí se le da menos importancia porque lo tenemos cerca, pero en Japón le tienen el máximo respeto, porque es una cultura para ellos que es inalcanzable y hay muy buenos artistas japoneses en la guitarra y el baile que imitan flamenco. Y en la guitarra te pueden sorprender.

Mucha gente de otras regiones españolas considera que el flamenco es una música muy especializada, para iniciados, para personas que han vivido en esta cultura.

No estoy de acuerdo, yo creo que el flamenco está bien difundido. Yo estoy harto de recorrer España, Oviedo, Galicia, Cantabria, Barcelona... y en España se le da mucha importancia, cuando lo que se hace es bueno. Las cosas buenas las saben entender en todas partes. Lo bueno lo entiende todo el mundo. Además, con las nuevas tecnologías estamos todos más cercanos. Hay muchas televisiones locales y autonómicas y pasan programas de flamenco en todos sitios. Pese a todo, desgraciadamente, el flamenco se ha politizado mucho.

Jerez, Cádiz y los Puertos son el triángulo mágico del cante. ¿En qué ciudad percibe usted más vivo el flamenco? ¿Dónde están las nuevas promesas?

Sevilla dio mucho, y Málaga y Huelva. Este rincón ha dado las más grandes figuras del flamenco. Pero la verdad es que hoy donde se vive más el flamenco es en las peñas, que son las que están manteniendo la llama viva del cante. En cuanto a las nuevas promesas, estas salen del pueblo. Mi cantaor por antonomasia es Rancapino, me gusta mucho, es de los pocos que van quedando. Hay una nueva voz, Antonio Reyes, que es de Chiclana y que me encanta. Uno representa la solera y otro un nuevo valor.

¿Cómo ve usted la declaración del flamenco Patrimonio de la Humanidad?

Ha sido el reconocimiento que faltaba, darnos la matrícula de honor que se ha ganado por méritos propios, a través de haber expuesto los valores que tiene el flamenco.

¿Está usted satisfecho de su trayectoria como artista?

Yo he conseguido muchas cosas. Tengo premios nacionales, le he tocado a Manolo Caracol, a la Perla de Cádiz, a Terremoto y a todos los mejores; me dieron la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes, el premio de la Cátedra de Flamencología. Estoy contento con mi carrera.

Pese a tantos reconocimientos, es una persona sencilla. ¿Cuál es el secreto de su modestia?

Yo en la calle soy uno más. En las horas mías de composición me elevo y trato de buscar la inspiración. Creo que mis principios provienen de la educación que he tenido desde pequeño, he sabido valorar la familia, y eso está ahí.

¿Qué cosas le hacen feliz?

Disfruto mucho en el escenario, porque me siento artista, y cuando el público me recompensa con el aplauso me elevan y me hacen sentir artista. Todo artista necesita el escaparate, que es el teatro.

Se está perdiendo una generación de compositores, nos estamos quedando sin creadores. ¿Qué está pasando?

La música es como el corcho, que aunque quede muy abajo siempre sale a flote y el flamenco siempre va a salir a flote. Están desapareciendo creadores que son famosos, pero vuelven a nacer otros. Hay muchos creadores, pero hay darle tiempo al tiempo.

¿Qué espera usted mañana del público de El Puerto?

Espero que lo pasen muy bien conmigo lo mismo que yo con ellos. Que el recuerdo de Paco Cepero se quede grabado allí.

 

 

Carlos Benjumeda / El Puerto | Actualizado 11.02.2011 - Paco Cepero actúa mañana en el Teatro Municipal Pedro Muñoz Seca de El Puerto de Santa María.

 

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