JOSÉ MARÍA RUIZ POVEDANO

 

ENTREVISTA A JOSÉ MARÍA RUIZ POVEDANO
 

José María Ruiz Povedano, historiador:
 

 «Los Fernández de Córdoba estaban muy unidos a Málaga»


El investigador afincado en Málaga analiza la dimensión política, social y económica del estado señorial de Alcaudete y Montemayor
 

La Historia es para José María Ruiz Povedano «un oficio», aunque él suele considerarse modestamente «un aprendiz de historiador». Sin embargo, el investigador y ex presidente de la Diputación de Málaga presenta hoy un nuevo libro que es fruto de casi tres años de trabajo, 'Los Fernández de Córdoba y el estado señorial de Montemayor y Alcaudete' es un amplio volumen en el que analiza la dimensión política, económica y social que alcanzó esta familia. Ruiz Povedano, que ha venido alternando su actividad docente con el desempeño de diversos cargos y responsabilidades políticas en la provincia de Málaga, es experto en la Edad Media, doctorado por la Universidad de Málaga y catedrático de Geografía e Historia en el Instituto de Portada Alta. Además, ha firmado ya obras como 'Málaga, de musulmana a cristiana', Poder y sociedad: La formación de la oligarquía de Málaga' o 'El primer gobierno municipal de Málaga', entre otros.

¿Qué le ha llevado a investigar sobre este estado señorial?

El libro tiene dos razones fundamentales, una relacionada con mi trabajo de historiador y otra de tipo personal y afectivo porque Alcaudete es mi tierra y tenía una deuda con la historia de este pueblo.

¿Qué aspectos destacaría de los Fernández de Córdoba?

Se trata de una familia noble dentro de la aristocracia castellana y andaluza que domina el Obispado de Córdoba y Jaén y que tenía un gran poder en estas dos villas, Montemayor y Alcaudete. He analizado la base social, económica y de poder que tienen, basado tanto en la propiedad de la tierra como en las propiedades inmobiliarias que poseían en Córdoba, a través de sus dos grandes ramas, la de los señores de Aguilar y los de Cabra, en base a los cuales se alineaban los de Montemayor y Alcaudete. Ellos tenían su propia jurisdicción y su fiscalidad.

¿Cómo se estructura su libro?

La obra está dividida en tres partes. La primera responde a la historia política del señorío. A través de los siete titulares de este linaje analizo su trayectoria desde 1327 hasta 1558. En la segunda, se estudia la fortuna del estado señorial, la formación del patrimonio territorial y la fundación del mayorazgo. La tercera parte del libro, con una clara intencionalidad sociológica, persigue conocer la estructura familiar de los titulares de Montemayor y Alcaudete. Y la parte final del libro se centra en el análisis de la mentalidad aristocrática de los señores

¿Quiénes promovían estos señoríos y por qué tenían tanto poder?

Estos señoríos son promovidos por los propios reyes, que necesitan a la nobleza como aliada en el gobierno de la monarquía castellana. A principios del siglo XVI Lucio Marineo Sículo, uno de los humanistas que llegan a España con los Reyes Católicos, cuando escribe de la nobleza castellana y de las grandes fortunas que había en Andalucía, cita a los Medina Sidonia, al conde de Cabras, al señor de Aguilar y el marqués de Cádiz. De los Fernández de Córdoba decía que tenían una renta de 10.000 ducados anuales, el mayor nivel de vida de la zona.

El papel de la mujer

¿Ha estudiado también sus costumbres y forma de vida?

Sí, se analiza cómo funciona esta familia, cómo son sus miembros, cómo se relacionan, cómo se casan... En lo referente al papel de la mujer, por ejemplo, ella tiene un función importante, primero como esposa que da vida a los hijos, sobre todo al primogénito, que era el que heredaba. También porque ella trae consigo una dote al matrimonio y luego como viuda.

¿Tuvieron relación con Málaga los miembros de este estado señorial?

Sí, y muy importante. Algunos de los señores, concretamente Martín Alonso de Montemayor, fue uno de los capitanes de los Reyes Católicos que estuvieron en el cerco de Málaga. Incluso los reyes le regalan dos inmuebles en la zona de Álamos y Beatas. Sobre todo el último señor, que fue el primer conde de Alcaudete, tuvo mucha relación con Málaga, porque estuvo en el norte de África desde el año 34 al 58 en el que murió. Fue capitán general y gobernador de Orán y Mazalquivir, las plazas más importantes que tenía España allí. Carlos V lo nombró para que ejerciera de cancerbero de los intereses españoles. La relación entre Orán y Málaga era muy continua por el embarque de tropas, ya que el puerto malagueño era utilizado como ruta para el avituallamiento y el envío de provisiones. Su relación con Málaga era bastante asidua.
 

 

18.11.10 - RAFAEL CORTÉS | MÁLAGA.

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