MIGUEL POVEDA

 

ENTREVISTA A MIGUEL POVEDA

 

«Una fiesta por bulerías en Jerez lo cura todo»

 

El gran artista catalán actuará en el Teatro de la Maestranza el próximo día 28 a beneficio de Andex. En esta charla narra su experiencia en el hospital con los niños oncológicos

La experiencia le ha marcado. Su visita a la unidad de Oncología Infantil le sacó de sus adentros el grito con más rabia que ha dado jamás. Por eso su queja es tal vez más pura que nunca. Porque es una llamada de atención hacia quienes no se sienten afectados por la tragedia del cáncer. El cantaor catalán regresa al Teatro de la Maestranza para ofrecer una gala a beneficio de la Asociación de Padres de Niños con Cáncer de Andalucía, Andex, en la que quiere lanzar un mensaje de esperanza.

¿Cómo surgió esta iniciativa para ayudar a los pequeños que sufren esta enfermedad?

Fue gracias a la presidenta de Andex, María Luisa Guardiola. Ella, junto con Carmen Tello, me llamó para que asisitiera al hospital. Fui con Carmen y con Curro Romero. Querían que colaborase con esta causa. Les dije que no hacía falta que fuese al hospital porque yo ya estaba concienciado de antemano. Pero ellos insistieron. Y la verdad es que aunque la disposición la tenía, agradezco que me llevaran porque me impactó muchísimo ver aquello. Vi una realidad que no creía que existía. La verdad es que esos niños y sus familiares necesitan de gente que los escuche. Y es importante que se sepa que hay una serie de personas que se preocupan de que a esos niños no les falte de nada y puedan luchar por la vida, porque están en el principio de ella.

¿Ha visto alguna vez algo más injusto que lo que vio allí?

No. Cuando los ves tan niños, tan indefensos, me parece lo más injusto del mundo. Pero me atrevo a decir que, por suerte, de alguna forma, ellos tienen mucha inconciencia y no se dan cuenta del problema grave que sufren. Quienes lo padecen más son los padres, que aprovechan cada sonrisa de esa criatura para aferrarse a la esperanza. Eso debe ser terrible. Me impresionan mucho los padres. Los niños peladitos, con las marcas de las operaciones, impresionan. Pero las caras de desolación de los padres cuando no están delante de los niños es tremenda. Y el esfuerzo que hacen delante de ellos para que no se les note la desgracia es impagable.

De todas formas, usted quiere transmitir un mensaje de alegría, ¿no?

Gracias a Dios hay gente que se cura. Hoy he visto a una niña que le daban el alta y estaba loca de contenta. Las niñas que tienen de diez años para arriba lo pasan fatal porque ya pasan corte. Pero es un enorme motivo de felicidad verlas salir de ahí.

¿Cómo se titulará el espectáculo?

«A modo de esperanza». Es un poema de José Ángel Valente. Lo recordé el otro día en la reunión con Andex. El mensaje es que hay esperanza a la curación, es un grito de alarma para que haya los máximos medios posibles que les permitan sanarse.

Otros compañeros suyos se han volcado con su iniciativa. ¿Qué artistas veremos?

Me queda que me confirmen algunos, pero Matilde Coral ya me ha dicho que ella baila aunque sea una sevillana, y también están confirmados Moraíto, Joan Albert Amargós y Rancapino.

Curiosamente, Miguel, el flamenco siempre le ha cantado a la vida. ¿Éste es uno de esos casos?

El flamenco habla de lo cotidiano y de lo más terrenal, de las cosas que son tangibles. El flamenco le ha cantado mucho al dolor, a la muerte, a la desaparición, a la melancolía. Yo creo que los flamencos, que a veces tenemos la imagen de juerguistas y golfantes, también somos solidarios y estamos comprometidos. Yo por lo menos así lo siento, no por mí, sino por mis compañeros.

No obstante, una de las características del arte jondo es que ha sabido tratar el drama con alegría.

Esa es la genialidad que tiene el pueblo andaluz. Yo me incluyo porque me siento muy de aquí. Ante las tragedias siempre sacamos la parte alegre, la de guasa, para destensar las situaciones graves. Eso le pasa a Cuba también, a Venezuela, a los países latinoamericanos. Con lo que tienen encima tienen humor para cantar y estar contentos. Con esa actitud se consiguen muchas cosas. Como no se consigue nada es metiendo la cabeza debajo de la tierra como el avestruz y llorando por los rincones.

¿Tiene claro ya el repertorio que hará?

A lo mejor canto la nana de Bernardo el de los Lobitos que canté en la Bienal. Pero todavía no me he planteado el repertorio. Haré cosas también de copla para todo tipo de público que sé que va a venir. Lo que es seguro es que todo se hará en un ambiente festivo.

Hay quien entiende la solidaridad como una lavadora de la conciencia.

Yo esto lo hago porque creo que hay que hacerlo. No es ningún mérito mío ni una justificación. Yo voy a cantar, pero hay muchas personas detrás invirtiendo su tiempo y su energía, que valen mucho más que el talento de nadie.

Por último, ¿tiene usted alguna medicina flamenca para el cáncer?

Una fiesta en Jerez gana todas las batallas del mundo. Con eso se cura todo. Llega el cáncer a la fiesta de Jerez y lo curamos.

 

 

ALBERTO GARCÍA REYES. Día 06/11/2010

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