MIGUEL RÍOS

 

 

ENTREVISTA A MIGUEL RÍOS
 

 

"Soy menos músico que vividor de la vida"
 

Sus más de seis décadas de vida no le han mermado ni ilusión, ni ganas por seguir cantando. Granadino de nacimiento, ciudad donde recientemente le han nombrado Hijo Predilecto, Miguel Ríos recopila lo mejor de su trayectoria con un triple CD que acompaña de una interesante Antología Musical donde, desde El río a Santa Lucía, no faltan los títulos más imprescindibles de su carrera. Un legado de auténtico rockero que mira hacia un futuro más sereno pero aún repleto de proyectos.

¿Por qué una recopilación justo en estos momentos? ¿Tenía necesidad de marcar un punto y seguido?

 Más que una necesidad artística, es una razón industrial, una práctica que se hace en nuestro oficio. Antes, las hacían las discográficas de espaldas a nosotros y con poco cuidado aunque, cuando tú aportas, desde el origen al master, te entretiene mucho. No sigo mucho mi música (para eso están los demás), pero verte 'obligado' a revisar más de cuatrocientos temas, con el peligro y sorpresa que significa eso, da un poco de vértigo. Se me ha hecho actual el tiempo que se fue y he comprobado cómo he evolucionado. Fui un aprendiz y ahora, sin ser maestro, he encontrado mi voz.

¿Lo suyo es un fenómeno inusual. ¿Cómo se hace para mantenerse tanto tiempo siendo número uno?

Es una suma de azar y trabajo. El secreto del éxito es permanecer en escena a lo que, por supuesto, hay que añadirle la suerte. Si Rafael Trabucchelli no hubiera pensado en mí para el Himno de la alegría, no habría encontrado la tranquilidad económica para tomar las riendas. Nadie trabaja para pasar a la posteridad, sino para el momento presente. Continuamente estamos ofreciéndonos para ser elegidos. Es el abecedario de nuestro trabajo. Mi triunfo es haber coincidido con unos autores que se han atrevido con cosas diferentes y haber sabido captar una idea que, en casos como Bienvenidos o Santa Lucía, era evidente. Luego queda hacer un disco de temas imposibles o aquellos que eran buenos y con los que el público se equivocó. Lo que pasa es que, después de 60mp3, tengo miedo de que, lo que sea, me salga peor.

¿Con qué se queda: mejor el Ondas Honorífico que ha premiado su recorrido o el título de Hijo Predilecto de Granada?

Son dos emociones diferentes. El primero es un galardón militar y, el otro, civil. La sociedad de mi tierra ha dicho: "A ese tío lo vamos a elegir". El Ondas creo que me lo he ganado, para que me tranquilizara (risas), y el segundo me lo han regalado.

¿Conciertos, discos, galas, entrevistas… ¿Qué queda después de todo eso en Miguel Ríos?

Está la vida, que es lo importante. Ahora mismo soy menos músico que vividor de la vida. Granada no la cambiaría por otro lugar. Es una ciudad mejorable pero hecha a la medida del hombre. Me gusta escribir allí. Tengo menos presión y más tiempo. Cuando joven era lo contrario: la falta de tiempo era no triunfar.

¿Ha tenido tanta suerte personalmente como en el plano laboral?

Más. He tenido la fortuna de estar bien rodeado, procrear y ayudar a mi gente. La vida me ha tratado de puta madre. No pienso cambiar ni aspiro a otro tipo de realidad aunque sí a implicarme en proyectos como el Solidarirock que quiero promover para recaudar, con la actuación de siete grupos diferentes, fondos para Perú. Es algo que me pone las pilas y me entretiene. A lo mejor no tengo la energía de hace veinte años. Es lógico pero en taburete también se pega (risas). En cuanto al resto, es lo que he hecho y estoy contento de mi camino. No existen conflictos en él.

 

Ricardo Castillejo | Actualizado 28.01.2008

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