GEMA JIMÉNEZ

 

 

ENTREVISTA A GEMA JIMÉNEZ

 

 Una artista del cante que no se cansa de aprender

La joven cantaora galduriense Gema Jiménez disfruta del reconocimiento desde muy joven, cuando consiguió los máximos galardones en los certámenes nacionales de tarantas de Linares y La Unión. Su próxima comparecencia será en la gala de entrega de los Premios Jiennenses y Popular del Año, de Diario JAEN, el viernes, día 19, en el Nuevo Teatro Infanta Leonor.

¿Cuándo surgió su afición al cante?

Cuando era pequeña, en las fiestas familiares, mi padre, Miguel Jiménez, y la hermana de mi madre, Isabel Triguero, cantaban y yo los observaba con atención. Así que puedo decir que llevo el flamenco en mis venas por ambas ramas de mi familia.

¿En qué momento de su vida supo que le podría ofrecer un futuro profesional?

Cuando tenía catorce años me apunté a la academia de baile de Antonia Mula. Había un guitarrista que venía a los ensayos y yo cantaba sevillanas y rumbas. En mi casa había muchas cintas de flamenco y me aprendía las letras. Cuando empezamos a actuar  me escucharon en diferentes peñas flamencas de las que me llamaban para comparecer. Tuve la suerte de ganar algunos premios y eso me animó a seguir con mi aprendizaje.

Fue la primera mujer en ganar el primer premio del Concurso Nacional de Tarantas de Linares. ¿Cómo se sintió al hacerse con el galardón a los diecisiete años?

Por aquel entonces cursaba el Bachillerato. Fue la primera ocasión en que me presenté y tuve que actuar en la fase eliminatoria con una pierna escayolada.  Cuando pasé a la final, los cantaores de la Peña El Cabrerillo se ofrecieron a ayudarme a perfeccionar mi estilo. Pasé un tiempo con ellos y gracias a lo que me enseñaron, conseguí ganar.

¿Cómo influyó su repentino éxito en el desarrollo de su carrera profesional?

Cuando te presentan en cualquier sitio como la ganadora de tarantas de Linares se espera mucho de ti, que seas una cantaora completa. Por ello me Fotos Francisco Calero

perfeccioné en otros palos.

Su calidad también fue reconocida en Lo Ferro (Murcia) y La Unión, ¿se sintió como el rey Midas?

Hubo momentos en los que me asusté un poco porque tan sólo tenía diecinueve años y muchas actuaciones en las que compartía cartel con artistas reconocidos. Supuso mucha responsabilidad y nervios, pero también una ayuda para seguir. Gracias a ello tuve la oportunidad de actuar con Esperanza Fernández, El Lebrijano y Carmen Linares.

¿Cuáles son sus cantaores predilectos?

Me gusta mucho Gabriel Moreno y de los antiguos todos. Mi lista de favoritos es muy extensa e incluye a La Niña de los Peines, Manuel Vallejo y Antonio Chacón.

Dedica una milonga a Juanito Valderrama. ¿Siempre está en su repertorio?

Está incluida en el primer volumen de la colección de discos Lámpara minera, que la inauguré yo. Cuando grababa el disco hacía poco que había muerto y el escritor Emilio Pozo, de Puente Genil (Córdoba) compuso la letra. Es una de las composiciones que siempre interpreto cuando subo a un escenario.

En el disco Retablo Flamenco de la Vida y Pasión de Jesús compartió estudio con Calixto Sánchez y José Parrondo. ¿Cómo fue poder trabajar con ellos?

Fue un sueño porque cuando me aficioné al flamenco comencé a escuchar sus trabajos porque a mi padre le gustaba mucho.

Además, en el espectáculo Cruce de Caminos coincidió con José Menese y Chano Lobato. ¿Cómo fue actuar con artistas a los que admiraba?

 Fue estupendo porque cada cantaor representaba a una provincia andaluza diferente. Tuve la oportunidad de hablar con ellos en todas las actuaciones y cuando acabamos la gira nos dio mucha pena. Fue una oportunidad de aprender muy enriquecedora y cuando acabamos la última representación nos dio mucha pena. Supuso una experiencia única.

¿Se siente más cómoda en los cantes libres o en los de compás?

En todos. Empecé a cantar libres porque en Jódar es muy complicado conseguir un guitarrista de acompañamiento, así que los pude aprender en casa. Para los de compás es necesario tener el ritmo en la cabeza, pero como tenía experiencia bailando no me costó trabajo adaptarme a ellos.

¿A la hora de entonar una saeta se inspira en una imagen de Pasión en particular?

Fui costalera del Cristo de la Columna desde los catorce hasta los dieciocho años, que en Jódar es portado por mujeres, y siempre que puedo le canto. Creo que sólo hay un Cristo y una Virgen, así que cualquier paso me puede despertar sentimientos profundos.  No tengo preferencias por ninguno en particular.

Además de estudiar en el Conservatorio de Sevilla participa en varios circuitos flamencos. ¿Cómo compagina su vida personal con la profesional?

Cuando fui a vivir a Sevilla lo pasé mal al verme sola. Por eso prefiero pasar todo el día ocupada, así que trabajo en la Fundación Cristina Heeren, por las tardes voy a clase y los fines de semana a cantar. Si me organizo bien consigo tiempo para todo. Además, Este año participo en dos circuitos de actuaciones A la Verde Oliva y el 8 Provincias.                                                                                

 ¿Cuándo verá la luz su siguiente disco?

Grabé una colección de más de diez cantes en los estudios del tocaor Eduardo Rebollar, en Sevilla. Hoy en día es difícil encontrar una compañía que esté dispuesta a apostar por un CD de fandangos, así que lo tengo aparcado. Aún está pendiente de título y espero que salga pronto.

En Torredelcampo la acogen muy bien. ¿Qué tiene de especial su público para usted?

Canto allí muchas veces y la gente me tiene cariño. Me encanta actuar allí porque el respetable es muy agradecido. Para mí es un sitio especial.

Actuó varias veces en el extranjero. ¿Cómo la acogieron fuera de España?

Estuve en Francia y Portugal.  Los extranjeros entienden y les gusta el flamenco. Suele gustar más el cante de compás porque va acompañado de baile, que para ellos es muy vistoso, pero allá donde vayas encontrarás aficionados y entendidos.

Suele actuar con Eduardo Rebollar. ¿Qué le aporta cuando sube con usted a un escenario?

Un guitarrista, además de acompañarte sobre las tablas debe de ser buena persona, ya que tienes que pasar mucho tiempo con él durante largos viajes para que estés a gusto con él tanto tiempo. Lo mejor de Eduardo Rebollar es que es muy buena gente.

¿Cómo será su actuación del viernes en la próxima edición de la gala de entrega de los Premios Jiennenses del Año?

Seguro que incluiré fandangos y alguna que otra sorpresa que prefiero guardarme.

¿Cuáles son sus próximos compromisos profesionales?

El martes cantaré saetas en un pregón en Sevilla y me quedan por delante muchas peñas.

 

 

Domingo, 14 de Marzo de 2010.  M. J. Velasco / Jódar. Fotografía/ Francisco Calero

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