ANA BELÉN

 

 

ENTREVISTA A ANA BELÉN

 

Ana Belén, cantante, actriz y protagonista de la obra 'Fedra':

 

 «En esta profesión siempre tienes sensación de precariedad, y eso es bueno»

«Para hacer teatro hay que mirar a los ojos y saber escuchar», afirma la artista,
que mañana actúa en el Cervantes junto a Fran Perea

Un nombre de pila es su tarjeta de presentación. Sin apellidos. No los necesita, con decir Ana Belén es suficiente. Más de 40 años de profesión, le han convertido en una de las figuras más relevantes de la cultura española. Polifacética, mujer de carácter -«me gustan poco las tonterías»- y siempre ocupada -«si no lo estoy, me lo invento»-, la actriz y cantante confiesa seguir enamorada de su profesión; una carrera que ahora le lleva por los teatros de media España con la versión del mito griego de 'Fedra'. Acompañada del malagueño Fran Perea, mañana se sube al escenario del Cervantes.

'Fedra' se estrenó hace más de dos años, ha estado en Madrid y ahora sale de gira, ¿es un logro para los tiempos que corren?

Es un espectáculo que ha funcionado muy bien porque, sobre todo, tiene unas bases muy buenas. Es una obra muy bien escrita por Juan Mayorga y tuvimos la suerte de contar con la dirección inmejorable de José Carlos Plaza. No ha hecho más que darnos alegrías a todos.

Fran Perea dice de usted que es una mujer muy generosa en el escenario, ¿qué piropo le devolvería?

Fran, aparte de ser generoso, que eso es muy de agradecer porque sabe trabajar en equipo, mirando a los ojos a los demás, es muy buen actor. En todo el proceso de ensayos, cuando el actor está perdido y todos necesitamos mucho mirarnos a los ojos, absorber cada una de las cosas que te está proporcionando el compañero, trabajar con Fran fue una delicia.

Hace hincapié en el gesto de mirarse a los ojos, ¿le da mucho valor?

Sí, es básico mirar a los ojos y saber escuchar. He tenido la suerte de compartir escenario con actores que trabajan con la verdad, y la verdad tú la estás viendo a través de los ojos, ves todo lo que está pasando por el interior de esa persona, te está dando cosas, tú las estás recibiendo; y tú tienes que escuchar y que reaccionar en base a toda esa generosidad de emociones.

Es importante en el teatro y en la vida...

Claro, el teatro es una extensión de la vida. El actor está mintiendo con la verdad. Si tienes que matar en un escenario, no matas de verdad, pero tú sí estás trabajando con la verdad de unas emociones. El teatro lo entiendo como pura emoción.

Una mujer ocupada

Es muy difícil poder hablar con usted, ¿es una mujer muy ocupada?

Afortunadamente, sí. Y cuando no estoy ocupada, me lo invento. Tengo la gran suerte de que me sigue gustando la profesión, por la que luché desde joven, y de que puedo seguir trabajando en ella. Esta mañana me cruzaba con unos chavales que estaban estudiando Empresariales, y yo les miraba y trataba de imaginármelos de mayor y pensaba «a lo mejor, la mayoría no tiene la suerte de llegar a lo que yo he llegado, a seguir disfrutando con mi trabajo». Alguno se quedará por el camino, otro será empresario, probablemente otro funcionario... y estarán aburridos (risas).

¿Y sigue luchando?

Esta profesión no acabas de aprenderla nunca. Siempre tienes una sensación, primero de precariedad, y eso es muy bueno para sentir que la tierra no es firme (risas). Y luego, una sensación de aprendizaje perenne, de que no lo sabes todo.

¿No se ve en unos años más tranquila, sin el estrés de las giras, la tensión del teatro...?

Sí, a lo mejor dentro de unos años digo «adiós, hasta aquí he llegado», y me voy. No lo sé, pero de momento me sigue apeteciendo y me sigue siendo necesaria esta profesión.

Dos de sus grandes amigos anuncian retirada: Miguel Ríos y Joaquín Sabina, que dice que quiere volver a los teatritos.

¡Pero eso lo decimos todos! Yo hace mucho tiempo que volví a los teatritos (risas). ¡Parece que ahora están descubriendo todos las delicias de los teatritos! De ellos se aprende mucho, porque en las distancias cortas hay que afinar mucho, y no solo de voz ¿eh? Y, en el caso de Miguel, dice que seguirá haciendo cosas. O sea, que lo de retirarse es muy relativo.

En su caso van más de 40 años de profesión...

No los he contado y, además, no me interesa contarlos (risas). No me gusta hacer cálculos, ni miro hacia atrás pensando en lo que he hecho. Cuando de repente veo una película en televisión de hace unos cuantos años, me sorprendo y pienso «pues no estaba tan mal como yo creía», o «qué mal ha envejecido esta»...

¿Le preocupa envejecer?

A mis padres no les hace ninguna gracia envejecer (risas). Habría que preguntárselo a las personas que realmente son mayores y tienen muchas necesidades. No hace ninguna gracia, sinceramente. Pero no adelantemos acontecimientos.

En este tiempo, ¿se ha llevado alguna gran desilusión profesional?

Varias veces. Pero siempre pienso que lo peor de las desilusiones no tiene que ver tanto con la profesión, sino con algunas gentes de la profesión. Pero eso pasa en todas partes, no porque esta profesión sea especial... que no lo es.

Muchos piensan que sí...

Lo que tiene de especial, es que tiene unos horarios especiales. Eso sí. Que cuando la gente está durmiendo tú estás muerta de frío, a cuatro grados bajo cero, teniéndote que meter en un río. Pero nada más.

Con esos horarios, ¿cómo logra la estabilidad emocional con otra persona (Víctor Manuel) que también comparte esta profesión?

A lo mejor es por eso, porque los dos entendemos bien las peculiaridades que tiene la profesión. Probablemente, si tu compañero es médico, quizá no entienda que tengas que dar un achuchón a otra persona por trabajo. Pero tenemos la suerte de movernos con un grupo de amigos, que además pertenecen a la profesión, que son parejas duraderas desde hace muchos años. No pienso que seamos una pareja rara.

«Tengo carácter»

Transmite la imagen de una mujer dura y con carácter, ¿es un mito?

¿Dura? Yo creo que tengo carácter pero no soy dura. Pero me gustan poco las tonterías; si eso es ser dura, soy dura. El mundo está para pocas tonterías; ya hay bastantes y bastantes gilipollas haciendo el tonto por ahí. Me gusta hacer bien las cosas y tener responsabilidad en lo que se hace... No me gustan las chapucillas, pero eso no creo que sea malo, ni ser una persona dura, ni intransigente.

Pilar Bardem dijo «yo no soy de los de la ceja, y quien lo diga, lo mato». ¿Le ofendió?

No. Pilar no hizo campaña y ya está. No tengo nada que decir a eso. Hemos luchado en este país porque cada uno pueda expresarse como quiera. Qué puedo decir...

¿Es de quienes piensan que el posicionamiento de un actor genera enemistades entre el público?

Llevo toda mi vida posicionándome, y no me he parado a pensar si eso me iba a traer más réditos o menos. Yo he hecho en cada momento lo que yo personalmente he sentido. Lo he hecho ahora, y cuando las cosas eran muy jodidas en este país también lo he hecho. Así que qué quiere que le diga a estas alturas. Pero yo era una miguita de pan en una inmensidad, con mucha gente que ha luchado por eso. ¿Cómo no voy a permitir, ni admitir, ni querer al mismo tiempo yo decir lo que pienso?

Es una mujer que habla claro.

No entiendo esto de otra manera. Siempre estás tomando una postura. Cuando la gente dice «yo soy apolítico», pienso «¡uy! raro, raro, raro» (risas). Tengo siempre muchas dudas con respecto a esa gente... porque tú estás tomando una actitud política, sin lugar a dudas.

 

21.01.10 - REGINA SOTORRÍO. Foto de encabezamiento,  Ana Belén estará tres días en el Teatro Cervantes con 'Fedra', una obra que -asegura- no ha hecho más que darle alegrías. :: SUR

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