MANOLO VARGAS
 

JOSÉ ARANDA VALADEZ, bailarín de flamenco mexicano, más conocido mundialmente con el nombre artístico de  MANOLO VARGAS, nació en Tala, en el occidental estado mexicano de Jalisco, el día 15 de agosto de 1912, y murió en México el día 8 de febrero del 2011, a la edad de 98 años. Hasta hace una semana antes de su muerte permaneció dando clase a sus alumnos. Fue uno de los bailarines que conformó el elenco de la compañía de la Argentinita y luego de Pilar López junto a nombres como Roberto Ximénez, José de la Vega, José Granero, Alejandro Vega o posteriormente Antonio Gades, Mario Maya y Güito.

Bailaor con mucho arte

cuando se pone a bailar,
sus pies todo lo engrándece

para toda la buena afición
que lo adoran y lo quieren.
 

A pesar de la oposición familiar, estudió danza y para ello se marchó a México DF donde fue empleado de gasolinera, camarero o taquimecanógrafo en un banco. Se marchó a Nueva York con una bailarina libanesa y allí, en una sala de fiestas, lo vieron bailar Encarnación López, la Argentinita, y José Greco. La Argentinita le ofreció bailar en su compañía y le dijo: «yo tengo ya un José, a partir de ahora te llamarás Manolo», y así surgió su nombre: Manolo Vargas.


Tala, Jalisco (Centro)


Ciudad de Tala, Jalisco

 


Fue José Greco quien le enseñó durante un mes las coreografías de la Argentinita, incorporándose a la compañía al mes de conocerse. Fue una relación para siempre, pues estuvo bailando con Encarnación hasta la prematura muerte de ésta en Nueva York en 1945. Tras la muerte de Argentinita, su hermana, Pilar López, a su regreso a Madrid y por impulso del escritor Edgar Neville, crea su propio ballet y cuenta con Manolo Vargas para el elenco. Con Pilar López recorre el mundo y baila numerosísimas coreografías obteniendo el reconocimiento internacional.


Mapa de México

 


El libro con un bello retrato de Manolo Vargas en la portada tiene 288 páginas en papel cultural ahuesado, cerca de 200 fotografías, diseños de vestuario, dibujos, cartas, pinturas, programas, sabrosas entrevistas, una galería de los principales exponentes del baile flamenco y la apasionante vida del gran artista e incansable maestro, es una esforzada coedición de La Naranja Editores y la Universidad Autónoma de Nuevo León. Tardío pero obligado reconocimiento en México a un mexicano de prestigio internacional dedicado en cuerpo y alma a la danza en general y al baile flamenco en particular, así como a su exigente enseñanza desde hace más de cuatro décadas, el libro recoge desde la difícil niñez de José Aranda Valadez, nombre original del jalisciense Manolo Vargas, hasta la filosofía que ha sustentado su privilegiada técnica, soberbia expresión e indoblegable carácter; pasando por su complicado arribo a la ciudad de México, primero, y a Nueva York, después; su maravilloso encuentro con la gran bailarina y cantante Encarnación López Júlvez La Argentinita, compañera sentimental del torero Ignacio Sánchez Mejías, y su mágica incorporación a la compañía de aquélla; los fructíferos resultados artísticos de su gran amistad con Pilar, hermana de Encarna, y sus giras triunfales por los principales escenarios del mundo; el creativo y exitoso grupo que Manolo formó con otro gran bailarín mexicano, Roberto Ximénez, y las legiones de alumnos que han pasado por su estudio, incluida la insuperable Pilar Rioja.
Coreógrafo mexicano, Foto tomada del libro Manolo Vargas

Fallece Manolo Vargas, bailaor de la compañía de la Argentinita
Manolo Vargas, el mítico bailaor murió ayer en México a la edad de 98 años.
Hasta hace una semana permaneció dando clase a sus alumnos. Fue uno de los bailarines que conformó el elenco de la compañía de la Argentinita y luego de Pilar López junto a nombres como Roberto Ximénez, José de la Vega, José Granero, Alejandro Vega o posteriormente Antonio Gades, Mario Maya y Güito. José Aranda Valadez era su verdadero nombre. Nació en Jalisco (México) en 1914. A pesar de la oposición familiar, estudió danza y para ello se marchó a México DF donde fue empleado de gasolinera, camarero o taquimecanógrafo en un banco. Se marchó a Nueva York con una bailarina libanesa y allí, en una sala de fiestas, lo vieron bailar Encarnación López, la Argentinita, y José Greco. La Argentinita le ofreció bailar en su compañía y le dijo: «yo tengo ya un José, a partir de ahora te llamarás Manolo», y así surgió su nombre: Manolo Vargas. Fue José Greco quien le enseñó durante un mes las coreografías de la Argentinita, incorporándose a la compañía al mes de conocerse. Fue una relación para siempre, pues estuvo bailando con Encarnación hasta la prematura muerte de ésta en Nueva York en 1945. Tras la muerte de Argentinita, su hermana, Pilar López, a su regreso a Madrid y por impulso del escritor Edgar Neville, crea su propio ballet y cuenta con Manolo Vargas para el elenco. Con Pilar López recorre el mundo y baila numerosísimas coreografías obteniendo el reconocimiento internacional.
MARTA CARRASCO / SEVILLA . Día 10/02/2011

Argentinita vio bailar a un principiante Manolo Vargas en un local neoyorquino y le ofreció un contrato, que él rechazó por no sentirse suficientemente preparado. Algún tiempo después se volvieron a encontrar, ella reiteró la oferta y él aceptó. Empezaron los ensayos pero inútilmente; por mucho que trabajaba Vargas no conseguía ponerse al nivel de la compañía, y al final Encarnación López le aconsejó que se dedicara totalmente al estudio durante un año, al cabo del cual le prometía contratarlo. Fue José Greco quien le echó una mano decisiva en aquel momento; le llevó a su casa, le metió en un pequeño estudio que tenía en ella y durante un mes estuvo ensayando prácticamente las veinticuatro horas del día los ejercicios y pasos que Greco le ponía. Al mes pudo entrar en la compañía de la Argentinita, con quien permaneció hasta la muerte de ella. "Era una mujer extraordinaria, con una personalidad arrebatadora, su arte era sublime. No tenía más que aparecer en escena, andar, mirar o sonreír, y el público irrumpía en ovaciones. Pilar, su hermana, era mucho mejor bailarina, pero Encarnación poseía ese carisma que tan pocos tienen". Para Pilar, el bailarín estaba "sembrado de personalidad, aunque falto de técnica e incluso no tenía muy buen oído, pero su personalidad era arrebatadora. Muy corto de pies, cortísimo, pero muy bonita figura, mucho genio, mucha gracia y una cabeza ideal". Hizo en cine una versión de El amor brujo, junto a Pastora Imperio.

VIDEO

 

 
Enlaces http://www.flamenco-world.com/tienda/autor/manolo-vargas/202/ + fuentes periodísticas + poema de José María Ruiz Fuentes

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